Asesores, economistas y otras yerbas

Mientras la mitad de Europa (o más) anda jodida con las recetas de la troika (BCE, CE y FMI) se nos desaynan hoy  la propia gentuza del FMI (Fondo Monetario Internacional que lleva como cincuenta años destrozando países en África, Asia y Sudamérica) reconocen que NO HAN APRENDIDO. Y que metieron la pata con la medicina que le dieron a Grecia (una sangría en toda regla). Que los pobritos no habían calculado bien, fíjense, las consecuencias de sus decisiones. ¡Menuda panda de hijosputa!

Eso sí, nuestro flamante anda presumiendo de que sus medidas (las mismas de Grecia) están arreglando España. Lo que es no tener ni puta idea, de verdad. Y la realidad, esa grande que todo perro pichichi ve tan clara como la luna nueva, nuestro presidente y sus secuaces no la quieren ver. Mientras tanto el BCE (otra panda de sinvergüenzas trajeados) emite un informe en el que dicen, resumo, que las empresas españolas ganan demasiado y los trabajadores demasiado poco. Lean la noticia, que no tiene desperdicio.

Chiste de Gila

Da gusto que Donma saque pecho porque el mes de mayo no ha habido más parados. ¡En qué mundo vives, Mariano! En el mundo de los asesores, lo que me recuerda un chiste con el que termino la larga y amarga entrada de hoy.

Un joven ejecutivo con camisa blanca Hugo Boss y zapatillas DKNY va con su espectacular todoterreno por el campo y se encuentra con un pastor que está cuidando su rebaño. El joven le dice ¿me regala una si adivino cuantas ovejas tiene en su rebaño?

El pastor le dice que sí y el ejecutivo coge el portátil, se conecta a Internet, entra en una página de la Nasa, identifica mediante coordenadas la zona donde está el rebaño y le dice al viejo: Hay 1.347 ovejas y 4 pueden estar embarazadas.

El viejo asiente, pero cuando el joven estaba cargando el animal en su coche, añade: ¿me devuelve mi oveja si adivino su profesión?

El ejecutivo acepta y el pastor le dice: Usted es consultor. ¿Cómo lo ha adivinado?

Responde: Por 3 razones, usted vino sin que yo le llamara, me cobra una oveja por decirme algo que yo ya sé y se nota que no conoce nada de mi negocio porque se estaba llevando a mi perro.

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Luego no me vengan ustedes con el cuento de que los votantes somos gente sentido común. Qué coño, somos bobos de baba y de ahí que nos hayan engañado (y lo seguirán haciendo) con el timo de la estampita, perdón de la papeleta electoral.