El sexo de los ángeles

Ya comentábamos el otro día que un porcentaje nada desdeñable de las adolescentes yanquis afirmaban ser vírgenes. Pues miren ustedes por donde va a resultar que las ignorancias sobre el tema son más bien preocupantes, ya que la monja objeto de la noticia esta, asegura que no sabía que estaba embarazada y se fue a urgencias con un dolor de vientre. Lo mejor es el comentario de la madre superiora, que dice que «lo hizo todo sola» (me imagino que se quiere hacer las boba y también «no ha hecho daño a nadie».

A estas noticias no se les puede achacar la LOGSE, pero parece que en todos lados cuecen habas. Jeje.

Hijos de la LOGSE

Si la LOGSE hizo que la gente no sepa sumar, ¿que no nos espera con la LOMCE? Quizá les parezca mentira el diálogo de imbéciles entre los que tiraron los billetes y el que peridistucho que escribe la noticia. Pero es real, a lo que parece.

P.D.: Del que los que los hallaron no hablamos ni decimos nada que no se dijese en la película «Un millón en la basura» (1966) de José María Forqué.

Derecho de pernada

Ya no les vale con el impuesto al sol, ni con la aduana de los úteros. Ahora, además, no vamos a poder caminar por el monte. Lean, lean, y verán como las más retrógradas previsiones sobre las exquisiteces de este des-gobierno se están quedando cortas. ¿Para cuándo señor Donma una obligatoriedad de llevar boina y alpargata (signo de integración)?¿Para cuando el derecho de pernada? Es que la suciedad lo está pidiendo a gritos.

Ah, y que sepan ustedes que el gran hermano vigila y ahora los radares leen la matrícula del coche y multan si no ha pasado la ITV.

¡Viva la boina, la alpargata y el derecho de pernada!

Hay gente pa tó

Y no va el comentario como pudieran pensar los amables lectores por las colas que se han formado para adquirir la bazofia el libro que ha publicado una diva de la vulgaridad estos días. No señor. Me refiero a esta noticia bomba, apelativo que en este caso viene pintiparado, como podrán comprobar tras su lectura, que sin duda tendrá más contenido, más original y más ameno que la bazofia el libro de la vulgar diva.

Sin embargo, paradojas de la vida, el artículo y la diva se parecen bastante: ambos son bastante cortos y ambos demuestran que la estupidez humana puede llegar a límites insondables, lo que es demostrado a eldiario por los votantes de este puto país que permiten cosas que en el tercer mundo (léase Tailandia, por ejemplo) hacen salir a la gente a la calle.

¿Donde ha quedado la #spanishrevolution que tanto prometía? ¡Despierta, España, que es la hora!

Aridez iconográfica y adivinanza

Nuestro hostmaster, a la sazón el que manda en todo este tinglao de blog, nos tiene hace ya meses a dieta de imágenes. Será que mirar engorda y, bien intencionado, quiere que nuestros huesos estén adornados tan sólo con piel. ¡Que majo!

En esta tesitura no podemos ver las fotitos que voy haciendo por el mundo universo, pero bien es cierto que puedo poner referencias a las que hacen otras gentes. Esas son las únicas que ven ustedes últimamente.

Hoy la inspiración me llega vía web en forma de adivinanza:

  • Los ladrones* son absueltos
  • Los jueces* son condenados
  • Los asesinos* amnistiados
  • Las víctimas* en las cunetas
  • Los trabajadores* acosados
  • Los corruptos* premiados

y añado:

  • Los sinvergüenzas* admirados
  • Los banqueros* subvencionados
  • Los pobres* perseguidos
  • Las  libertades recortadas

Adivine el avezado* lector* de qué país se trata.

* Nota: Se trata de génericos que incluyen masculinos, femeninos, ambiguos, epicenos, feministas e incluso animales dotados de capacidad lectora.

 

De ángeles y demonios

Hace años un amigo me regaló un ejemplar del libro «Energía y pureza» escrito por el lenguaraz obispo húngaro Tihamer Toth. El libro es una magnífica compilación de tonterías, lugares comunes, suspicacias y hechos infundados acerca del mundo del sexo cuya única función es el control de las mentes jóvenes para poder manejara al antojo eclesiástico la energía y potencia sexual de sus feligreses. El libro está bien escrito, es ameno y divertido (yo me reí bastante) a pesar de que el contenido es bastante exiguo: no te la machaques, chaval, podría ser un buen resumen. Está disponible en la red para su descarga, sin más que hacer clic en el enlace superior.

Pues el que me lo regaló, que era o es un cachondo mental, entre sus páginas había colocado también un recorte de una revista, unas páginas en realidad, con técnicas masturbatorias. Pensaba habérselo regalado a otra persona al que conocemos por «Onanator» (léase onanietor) pero al final cayó en mis manos. A estas páginas de la revista les he sacado más jugo, ya me entienden. Seré como mi amigo y haré la inserción de algo parecido aquí, para que se expriman ustedes en sus ratos libres.

Yo creía hasta hace un rato que estas cosas ya habían pasado de moda, que la historia las había dejado obsoletas, pero no. No señor. Aprovechando el infinito potencial de la red se ha extendido el mal. Un ejemplo son las páginas de la rimbombante «Iglesia de la nueva era» que lo único que tiene de nuevo es el nombre. Bajo los auspicios del Reverendo Gonzalito (o el Reverendo Daniel Salcedo) se pueden encontrar incontable cantidad de gilipolleces, lugares comunes, prejuicios, seudociencia y más chorradas que les dejo a ustedes clasificar.

Ríanse un rato con esta y esta que hablan (es un decir) de la masturbación, o esta que habla de lesbianismo. De entre las mejores cosas que se encuentran en ellos es lo de que el almizcle «son las lágrimas de los espermatozoides». Impresionante, simplemente que en la red puedan convivir semejantes supercherías escritas por mamarrachos como Gonzalito-buen-rollo con las que escribe, por citar a alguien que me viene a la mente, como Chomsky.

¡Te cagas! (Quod erat demostrandum)

El otro día andaba de gira por tierras hispanas, concretamente en Sagunto, sufriendo las consecuencias de las ideas de los arquitectos que han cometido un crimen inigualable con el teatro romano. Vean el «pepito piscinas» de turno, la que preparó. Y el político que lo contrató y aprobó el proyecto no tiene menos delito.

Y nos fuimos a comer en un restaurante que estaba hasta las trancas de gente ya que era fiesta, había moros y cristianos, mercado medieval-plástico y no-sé-cuantas-cosas-más. En el dicho lugar había dos parejas jóvenes que tenían sendos productores de caca (usease niños), uno de ellos bastante chico, digamos unos dos meses. Pues al socaire de la comida y entre ruido de platos y cubiertos comentaba uno de los próceres, literalmente: «Pues yo, a mis 35 años, no creo que haya leído ni 20 libros en mi vida». Se ufanaba el muy hideputa en su estulticia. El otro padre no andaba a la zaga, aunque no citó cifras mientras su señora (salvando el honor familiar) aseguraba haberse manducado más de 50 en lo que iba de año», etc. En estos términos (que no hacen sino confirmar la noticia de que los españoles somos unos bestias integrales que hoy aparecía en los periódicos) se desarrollaba la situación.

Y hete que el lector de 20 libros huele al crío, que se había cagao como es su obligación ante tamañas afirmaciones de su progenitor, y decide cambiarlo. Y lo hace, allí, a restaurante lleno, encima de la mesa. Tan majo él que daban ganas de cortarle en 20 pedazos, uno por cada libro que seguro que no ha leído, y echárselo a los buitres para que gozasen de semejante carroña.

Terminó la escena con el abnegado bestia acercándose a la barra y pedir que le dejasen tirar el celulósico paquete enmerdado. Cosa que, dicho sea de paso, no espantó a los camareros a pesar de hacerse sobre la barra del negocio.

¡Te cagas!

¿Como calificar esto?

Observen a estos personajes, tan guapos ellos y ella, tan elegantes, tan de traje y corbata… en fin, todos ellos modelos de la buena gente.

Pues dicen ellos que en las fiestas locales, en sus casetas, solo podrán escuchar lo que ellos digan. A saber:

«Bajo ningún concepto se permitirá la ambientación musical con los siguientes géneros: Funk, Rap, Reggaeton, Metal, Alternativa, Hip Hop, Reggae, Heavy Metal, Country, Punk o Gótica o Ritmos Latinos en general»

No se a ustedes, pero a mi me da la triste sensación de que hemos perdido el rumbo definitivamente.

Ah, y eso que estos son de los que luego se autoproclaman liberales… ¡menos mal!