De ángeles y demonios

Hace años un amigo me regaló un ejemplar del libro “Energía y pureza” escrito por el lenguaraz obispo húngaro Tihamer Toth. El libro es una magnífica compilación de tonterías, lugares comunes, suspicacias y hechos infundados acerca del mundo del sexo cuya única función es el control de las mentes jóvenes para poder manejara al antojo eclesiástico la energía y potencia sexual de sus feligreses. El libro está bien escrito, es ameno y divertido (yo me reí bastante) a pesar de que el contenido es bastante exiguo: no te la machaques, chaval, podría ser un buen resumen. Está disponible en la red para su descarga, sin más que hacer clic en el enlace superior.

Pues el que me lo regaló, que era o es un cachondo mental, entre sus páginas había colocado también un recorte de una revista, unas páginas en realidad, con técnicas masturbatorias. Pensaba habérselo regalado a otra persona al que conocemos por “Onanator” (léase onanietor) pero al final cayó en mis manos. A estas páginas de la revista les he sacado más jugo, ya me entienden. Seré como mi amigo y haré la inserción de algo parecido aquí, para que se expriman ustedes en sus ratos libres.

Yo creía hasta hace un rato que estas cosas ya habían pasado de moda, que la historia las había dejado obsoletas, pero no. No señor. Aprovechando el infinito potencial de la red se ha extendido el mal. Un ejemplo son las páginas de la rimbombante “Iglesia de la nueva era” que lo único que tiene de nuevo es el nombre. Bajo los auspicios del Reverendo Gonzalito (o el Reverendo Daniel Salcedo) se pueden encontrar incontable cantidad de gilipolleces, lugares comunes, prejuicios, seudociencia y más chorradas que les dejo a ustedes clasificar.

Ríanse un rato con esta y esta que hablan (es un decir) de la masturbación, o esta que habla de lesbianismo. De entre las mejores cosas que se encuentran en ellos es lo de que el almizcle “son las lágrimas de los espermatozoides”. Impresionante, simplemente que en la red puedan convivir semejantes supercherías escritas por mamarrachos como Gonzalito-buen-rollo con las que escribe, por citar a alguien que me viene a la mente, como Chomsky.