¡Quita p’allá!

El convicto Carromero sale en libertad y vuelve a su “trabajo” de unos 50.000 eurillos al año. Mientras tanto, en el ayuntamiento de Madrid, se vota darle el nombre de una calle a la persona que murió en el accidente por el que estaba en la cárcel y que era un disiente cubano.

Me pregunto que habría pasado si hubiese sido un cubano el culpable del accidente en el que murió la persona, que la dicha víctima fuese española y socialista * y el culpable del accidente en su vuelta a Cuba hubiese sido liberado en dos semanas y encima en La Habana le diesen su nombre a una calle.  ¡Los gritos de Espe y Botella se habrían oído hasta en Taiwan!

¡Esto es España, señores!

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* no confundir socialista con la gente del PSOE