Perros y longanizas

Existe la tendencia a creer que sólo en este país de chorizos estamos siendo robados y estafados, mientras que en otros lugares atan los perros con longanizas. Pues vean el siguiente vídeo subtitulado al castellano, en que una niña de doce años explica con claridad meridiana la estafa social a que están sometidos -también- en Canadá. Y comprenderán enseguida, la razón por la que se “despacharon” las cajas de ahorros (banca pública, al fin y al cabo) nuestros queridos habitantes del planeta PPSOE.

¡A ver si vamos tomando ejemplo!

Es sabido que los medios de comunicación en papel sólo ponen en sus líneas lo que les conviene. Quizá por eso son llamados medios, por ofrecer sólo media realidad. Vean una noticia que esos medios (falsimedia les dicen algunos) no pondrán en sus primeras planas, puede que ni en interiores aparezca, porque en Islandia puede que condenen a los banqueros causantes en gran parte de la crisis, pero aquí me apuesto con cualquiera de los pocos lectores de este blog, que se van de rositas.

Paradojas

Que la “Banca Cívica” haga estas cosas es normal y paradójico. Normal por el sustantivo y paradójico por el segundo. Cosas que pasan. Es como el “Ministerio de medio ambiente” o el “Ministerio de Defensa”. Esto son cosas del lenguaje, no hay que darle mayor importancia, no influyen en la vida diaria. Vamos, que podemos seguir como estamos sin temor alguno al futuro.

No hemos cambiado tanto

Esta misma tarde, paseando por las calles de un barrio de Valladolid me he encontrado con este peculiar y nostálgico escaparate quiosquero (todas son portadas de los 70: época post-paquito ¡YNOSEVENIUNPEZONCITO!):

Museo de Interviu

Curioso ¿verdad?
Pues vean lo que ya se sabía en el año 1978 y solo ahora parece que queremos empezar a darnos cuenta: ¿verdad que no hemos cambiado tanto en más de 30 años?

La Banca siempre gana

Ni fútbol ni fe…

Por Pedro Luis Angosto y leído en Rebelión:
Con licencia de Creative Commons.

“Sí, España era una fiesta, ganaban dinero y encima se divertían, todo era posible, vale veinte, te doy cien, no te preocupes, hay para todos, esto no se acaba. Miran para otro lado, los de fuera también, éramos un modelo, no cómo esos nórdicos estólidos dedicados al estudio, serios como marmolillos, aburridos como ranas que esperan el beso del príncipe que nunca llegará. ¿Se acabó? No, que va, la fiesta continúa en muchos lugares y hogares, como si no hubiese pasado nada, como si no hubiesen hecho nada. ¿Dónde está Aznar? Da conferencias en los santos lugares, predica el fin del mundo de los demás, es asesor. ¿Asesor Aznar, de quién? ¿Con esa cara? No, lo peor no es la cara, es lo que hay detrás. Asesora a Murdoch, da lecciones de economía, y de política, es consejero de Endesa y ha montado una empresa familiar. Le va, ni te cuento. ¿Y Rato? Estuvo en el Fondo Monetario, de jefe, supervisando la economía mundial hasta 2007. Se largó justo cuando comenzó la juerga. Fue la recompensa por la ley del suelo y la desregularización del sistema financiero, por promover el ladrillazo, por acosar a los países pobres, por prever la crisis. Un genio. Desde luego hay gente que vale hasta para llevar Caja Madrid. ¿Y Zaplana, el de Terra Mítica y la California del Sureste? Buen chico, es adjunto al secretario general de Telefónica. No lo hace por dinero, es que le gusta viajar. Felipe González dicen que se ha montado un chiringuito en Gas Natural, de gran porvenir, en sus ratos libres aconseja y monta joyas. Si es que hay que valer. ¿Y Botín, Amusástegui, González, Sáenz, Rodríguez Inciarte, Luzón, Goirigolzarri, los grandes gestores de nuestros bancos estrella, que es de ellos? De perlas, sus sueldos no bajan de los quinientos millones de pesetas anuales y sus pensiones, vamos sus pensiones, son cantidades que escapan a mi entendimiento, te diré una por si tú la pillas, Goirigolzarri, consejero delegado del BBVA se jubiló con una pensión de 52 millones de euros, algo así como ocho mil millones de pesetas. ¿Y no hay nadie en la cárcel? Sí, el otro día la policía atrapó a un “cani” que robaba bollicaos en una pastelería de la Rambla. Es que no hay respeto. Continuar leyendo “Ni fútbol ni fe…”

El gran casino europeo

O como explicar otra vez la que nos está cayendo encima:

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Alfonso, gracias por el enlace.

Razón tenía

“Un banquero es un señor que nos presta un paraguas cuando hace sol y nos lo exige cuando empieza a llover”
— Mark Twain (1835-1910)

Visto en Rebelión.