De la serie (infinita) “mundo cochino”

Sin palabras. Y no hacen falta. Es que vengo un poco traumatizado de tierras bárbaras en las que las comilonas salvajes dejan a la altura del ayuno a las pantagruélicas comidas vascas.

http://vimeo.com/57126054

Efectivamente, habas para todos

Primero, fueron los africanos, centro y sur de América, Asia. Luego fuimos los PIGS… pero la cosa no termina ahí.
Continuamos con la las locomotoras europeas: Alemania y Francia.

¿No nos damos cuenta que NADA ni NADIE está a salvo de esta vorágine?

¿No será que el sistema en el que todos estamos envueltos no funciona?

Las dos estupideces más gordas

Hay varias cosas que destacan entre todas las hechas por los seres humanos como las estupideces más grandes jamás cometidas. Una es el lanzamiento contra la población civil de dos bombas atómicas el 6 y 8 de agosto de 1945. Fueron los EEUU, los defensores de la democracia y la libertad por antonomasia, los que cometieron semejante tropelía. Más difícilmente atribuible es la autoría de la otra: la falacia del crecimiento económico continuo e infinito y el despilfarro que acarrea en forma de consumismo estúpido. Este dogma capitalista que nuestros políticos siguen a fe ciega, es la otra gran estupidez a que me refería en el título. Porque no podemos vivir cada día como si todos fuesen nuestro cumpleaños y no importase el despilfarro, tampoco puede nuestro planeta sostener nuestra agresión continuada y creciente. Vean el gráfico adjunto que es autoexplicativo, luego lean el artículo. Es para echarse a temblar.

desarrollo-sostenible

¿Repsol española?

¡¡Y UNA MIERDA!!

Repsol fue en origen española, fue una de tantas empresas públicas empezadas a privatizar por aquel “afamado socialista” llamado Felipe González, y terminada de rematar por aquel “afamado demócrata de toda la vida” llamado J. Mª Aznar.

Echen un vistazo a este enlace y comprueben oficialmente cuanto de española es ahora esta transnacional.

Competitividad

¡COMPETITIVIDAD!

Gran palabra con la que a nuestros politicastros y empresarios de medio pelo y uñas negras se les llena la bocaza.
Señores míos: ser competitivo no consiste en arrastrar a toda la ciudadanía a la más absoluta de las esclavitudes. Ser competitivo debería empezar y acabar en la excelencia en el trabajo, algo que por estos lares hace mucho que hemos olvidado…

Y para muestra uno de tantos botones: fijación de una señal de tráfico en la castellana localidad de Peñafiel (Valladolid).

Fijando una señal de tráfico