Filosofía del que roba un ladrillo

Roberto Arlt (tan genial como desconocido en estas tierras) es autor del libro de impresiones “Aguafuertes porteños” y de la secuela “Aguafuertes españoles”. En ellos retrata deliciosamente a los bonaerenses y luego a los hispanos. Y en uno de esos bocetos al carbón de las personalidades (latinas al fin y al cabo) hace la descripción del robo de ladrillos de una obra. Y es que en aquellos tiempos la gente se llevaba ladrillos, sacos de arena, trozos de tubo, retales de mampostería, azulejos rotos, rabillos de cable… No como ahora, en que incluso a pesar de la crisis, he visto un contenedor de obra lleno de arena y ladrillos (a plena noche, sin vigilancia, en calle poco transitada).

¡Y nadie se los llevaba!

Me surgen, claro, dos preguntas no excluyentes: ¿será menos cruda la crisis de lo que la pintan? ¿nos estaremos europeizando en este puto país?

P.S.: Llevaba cámara de fotos, pero ni me molesté en sacarla (la cámara) ya que nuestro hostmaster nos tiene (como ya se ha dicho) a dieta de imágenes gráficas.

El final del final de la crisis

Para aquellos que se preguntan cómo es que de repente todo empieza a ir bien, esta es la respuesta. Y también el vaticinio de cuando nos empezarán a decir de nuevo que no, que las cosas siguen yendo de puta pena y tienen que seguir con su aliento en nuestras nucas.

Aquí la explicación.

¿Se cumplirá la profecía?

El café que me acabo de tomar debe ser alucinógeno. Fíjense que me ha pasado por la cabeza la idea de que igual se cumple la profecía del Malvado Margarito de que este presidente de gobierno será conocido como “Mariano el breve”. Y encima, vista la semana que lleva, igual cae el 18 de julio. 😉

Cañas gratis si acontece. Se lo juro por Santa Altavista mártir.

Por si acaso, voy a preparar el comunicado oficial.

Entre imbéciles anda el juego

Lean este artículo en tres minutos, basado en las declaraciones que un tipo hizo a El País y otros medios (ver el artículo). Resumo, después de leerlo:

Un mundo de imbéciles votando a imbéciles, imbéciles votados eligiendo líderes imbéciles, líderes imbéciles explicando sus ignorancias en discursos plagados de anacolutos e imbecilidades. Eso sí, los que controlan a toda esta caterva de imbéciles no tienen ni un pelo de tontos. Ni un solo escrúpulo tampoco.

Donma, date por jodido

“Si aquel que dice ser tu mejor amigo te clava un puñal por la espalda, debes desconfiar de su amistad” Les Luthier dixit.

El PP (partido podrido, le dicen por ahí) está más acorralado que un asalariado, pero seguro que el verano y la inveterada actitud de “esconde-la-cabeza-avestruz” harán que se olvide la cosa, que, dicho sea de paso, ha prescrito. Este país es así.

El próximo crack financiero

Según este artículo la crisis que vivimos en la actualidad no es más que la punta del iceberg de la que se nos avecina y que dejará la crisis del 29 como un juego de parchís. Esperemos que se equivoque, aunque la verdad, me imagino que a mucha gente que está rejodida, más no le va a afectar y quizá existe la remotísima posibilidad de que las cosas mejoren y sean algún día más humanas (ergo, se piense más en la gente que en los bancos, por ejemplo.)

2+2

La relación causa-efecto explicada para estúpidos.

A ver si sumando dos y dos nos vamos enterando de que son cuatro los cuatreros, amiguetes. ¿No? Porque parece bastante evidente a quién está beneficiando esta situación.

cerca con capót de coche