Las comparaciones pueden ser odiosas

Esta tarde, buscando en la red, he ido a dar de modo casual con un lugar que cita a esta santa casa: webwiki.es

Hay tres cosas curiosas.

  1. La redacción de la descripción que hace de nosotros:
    “El sitio web estupidec.es se ocupa de los temas estupidiario, Paraiso, Estupidez y Humana de la categoría Economía y Negocios. estupidec.es es poco conocida en España y significa El estupidiario El paraíso de la estupidez humana.”
  2. En que categoría nos sitúa:
    “Economía y Negocios”
  3. Y esta última la mejor. Sitios web similares tales como:
    el­cor­reo.com, rtve.es, laopi­nion.es, elmundo.es, elpais.com o larazon.es

¡Qué gran honor descojono que nos comparen con semejantes entes!

Vean, vean…

Autoexplicativo

La pegatina “una nación una bandera” estaba pegada en un contenedor de basura. ¿Hay mejor sitio para este mensaje?

bandera-contenedor

Estúpidos turistas

En el castillo de Leiria (Portugal) no he conseguido entrar y eso que van tres las veces que lo intento. Siempre están cerrando cuando llego. Mejor eso que lo que le pasa a algunos turistas que no pueden salir, vamos que cuando quieren salir ya han cerrado las puertas de la fortaleza. Esta situación se debe haber repetido en varias ocasiones, a tenor del cartelito que está justo en la puerta de entrada, pero en la parte interior. Gocen, amigos lectores de la experiencia.

estou-fechado-no-castelo

Transcribo y traduzco el texto para aquellos que no tengan ganas de andar tecleando y yendo a la web:

– Esta puerta es el único acceso al castillo. Por su seguridad no intente salir de otra forma [¿volando?]
– Llame al número de teléfono de más abajo (Policía de Leiria) informando de que está encerrado en el interior y pida que le abran la puerta (en portugués: estou fechado no castelo) [¿y si no tengo móvil?]
– Antes de abandonar el lugar debe identificarse ante la policía y explicar la razón por la que permaneció en el castillo después de su horario de apertura [¿haciendo jitis como dicen en mi pueblo?]

Resulta evidente que la poli del lugar no debe andar muy ducha en lenguas extranjeras. También resulta evidente que alguno/a ha permanecido dentro con aviesas o perversas intenciones. Y también resulta evidente que alguien piensa que todos los guiris hablan portugués o inglés. Bueno, puedo ser malo y pensar que sólo los angloparlantes y los portugueses se quedan dentro (unos por lelos y otros por aviesos o perversos). También resulta evidente que más vale llevar el móvil preparado (no hay un teléfono al lado del cartel, lo juro por Nikola Tesla). Y también resulta evidente, sobre todo, el nulo control que tienen de los visitantes “paganinis” que una vez que entran nadie se preocupa de si salen, van o vienen. En fin, viajar para ver.

De la serie “esculturas campestres”

suicidio-tullidoBueno, esta más bien corresponde a una instalación. La foto está tomada en la orilla del Tormes, en Salamanca, en 1994. “El suicidio del tullido” se podría denominar. Nadie podía pensar en aquellos tiempos que la crisis iba a dejar a muchas personas sin cobrar unas subvenciones necesarias (limosnas estatales, al fin y al cabo) mientras que se siguen regalando miles de millones de euros a la iglesia por adocenar ciudadanos y al ejércitos por masacrarlo en otros países. Mucho, mucho, tiene que cambiar este puto mundo en el que algunos iluminados clasistas y belicistas dicen que “ser de izquierdas es una pérdida de tiempo”.

De la serie “Esculturas campestres”

Bueno, casi se trata esta vez de una campestre. En realidad al borde del campo, a la salida del San Cebrián de Mazote (Valladolid) que posee una de las joyas del mozárabe español. Un servidor, por razones no pertinentes en estas estúpidas páginas, le llama al pueblo “San Cebrián de los zotes” por alguna característica un tanto medieval o incluso arcaica de sus gentes.

Pero bueno, a lo nuestro, que es el arte campestre. El paisano autor de estas maravillas debería estar en un museo de arte contemporáneo, en la modalidad macabro-festiva. Gocen de sus obras…

escultura-san-cebrian-de-mazote-1escultura-san-cebrian-de-mazote-2

Esculturas campestres

water-encinaEsta serie iniciada hace pocos días hace años que tiene cabida en mi disco duro. La fotografía que ilustra el comentario está tomada en 2007 en pleno campo charro, cerca de Ledesma si no recuerdo mal. Para que luego digan que nuestros políticos no tienen imaginación, que no invierten en I+D+I, que no se preocupan del campo, que no hay comodidades en la ganadería, que no es un sector limpio… O igual simplemente se trata de una instalación que te cagas.

En fin, se podría seguir sacando punta a tan magnífica idea, pero dejo a la imaginación de nuestros mudos lectores la confección de explicaciones del invento. No es necesario que hagan el esfuerzo de escribir comentarios, basta con el respetuoso silencio que hace que estos comentarios parezcan pŕedica en desierto.

No, no está hecha en Morille (Salamanca) por mucho que se quieran arrogar de modernidad estas gentes del adobe y el heno. Ojo, que la intención artística del pueblo me parece encomiable. Otra cosa es la consecución de la misma que recae, como es habitual, en memeces postmodernas carentes de técnica, calidad y muchas veces de trasfondo.

Hasta otro rato.

Extrañas esculturas por los campos del país

rara-esculturaNo hace mucho me encontré con este engendro escultórico en un campo. No me acuerdo en qué pueblo, pero tampoco viene al caso. Tengo más fotos de estas obras de arte popular con las que les ire deleitando en subsiguientes entradas. Tienen como notas comunes una ausencia total de pudor, un aprovechamiento de restos de todo tipo, lo chapuzas de la realización y, cómo no, la tremenda originalidad. Vamos, que podrían estar colgadas en cualquier museo de espantajos contemporáneos o en los puestos que organizan en las ferias (algunas bien renombradas) de dichas chorradas. Todo es la firma, se lo aseguro.

Como demostración de la estupidez intrínseca que nos anega las mentes, puede visitarse estos días en la sala de exposiciones de “Las francesas” (Valladolid) una exposición de basuras reunidas con mimo por algún memo amante de la mediocridad más insultante. Se llama la exposición “Icons of video art” que en román paladino quiere decir “Iconos del video arte”. Reúne la muestra una serie de televisores colocados en vertical, y horizontal de dimensiones bastante tremendas. En ellos se proyectan chorradas tales como: un tipo pintándose las manos con rotulador negro, las bragas de una tenista en picado tremendo, una tipa hablando a la cámara, gente paseando entre un monumento, animaciones informatizadas de baja calidad o una pareja cuasi-inmóvil en una cama. Tal colección de sinsentidos, de procacidades, de nimiedades, de insultos a la inteligencia y al buen gusto que denotan que los críticos están enfermos y admiran a cualquier mamarracho que denote originalidad, que es, con la desfachatez uno de los atributos comunes de estos engendros. Arte, señores y señoras, que viene fomentado y pagado por las instituciones que, plagadas de estas mentes, financiamos con nuestro dinero.

El museo de los horrores Vostell, en Malpartida de Cáceres, el Musac de León, el DA2 de Salamanca, el patio Herreriano de Valladolid y un sinfín de entidades, salas, lugares y espacios llenos de espantos que, para mi, no tienen mayor valor que esculturas (¿debería decir instalaciones?) que ilustran este largo y envenenado comentario. Dicho sea todo esto con el mismo respeto que nos tienen los dichos artihtah > ninguno.

El traje nuevo del rey, estimados y desconocidos lectores. ¡Larga vida al mamarracho! (No el ciudadano Borbón, no vayan a malinterpretarme, hablo del popular cuento de Andersen)

Cazado…

andar-por-el-campoHace tiempo hacíamos befa, mofa y escarnio del cartelito “Nordic walking” que adornaba las paredes vallisoletanas. Pues señores y señoras, el otro día cacé al que se enfadó en los comentarios porque llamaba yo a esa actividad “andar por el campo”. Pues resulta que lo anuncia en el coche de un taller mecánico. Vamos, como la funeraria “Alegrías”, el hospital “Pijama de madera” o la fábrica de condones “Pañales”. Ah, que no les gusta, pues pónganlo en inglés, que los mamarrachos andantes que pueblan las calles de nuestro país seguro que lo compran encantados. Al fin y al cabo eso mismo (a la inversa) pasa cuando se traducen esas canciones tan impresionantes que toda la vida hemos tarareado sin saber y no eran más que una inmensa sarta de lugares comunes, horteradas y ñoñerías varias.

Les dejo unos días, me voy de caza a pillar fotos para las siguientes entradas de este santo blog. El Malvado Margarito tomará (si le sale de las trenzas) el relevo de este cansado Acechor. Salud.