No se leen más que boberías. Esta vez de una de las más ricas personas de este puto país.
La duquesa de Alba dice que lo está pasando mal, tiene cojones la cosa.
Ya me gustaría a mi pasarlo tan mal como ella. Y los 4 millones de parados, no te digo.
No se leen más que boberías. Esta vez de una de las más ricas personas de este puto país.
La duquesa de Alba dice que lo está pasando mal, tiene cojones la cosa.
Ya me gustaría a mi pasarlo tan mal como ella. Y los 4 millones de parados, no te digo.
Antes de irme de caza de nuevas estupideces a otras partes de la geografía hispánica les dejo una italianada, una de esas chapuzas que tanto me gustan. Está hecha la foto en Palermo de camino a Monreale. Vean el nivel de cutrería que se puede alcanzar en la confección de un cartel de negocio. Ni pensar en lo que hará el relojero con las máquinas que lleguen a sus manos.
Visto en un bar de Arroyo de la Encomienda (Valladolid), lugar al que cuando vuelva llevaré máquina de retratar para ilustrar el comentario. En la máquina de condones del servicio de hombres, un papel blanco escrito a mano y pegado con celo: «Meter las tres monedas juntas, una detrás de otra». Vamos más claro imposible.
Jueves 1 de septiembre, 16:15 horas. Lugar: «La Passion», calle Ruiz Hernández, Valladolid.
– Camarera: chicos, ¿que os pongo?
– Chicos: dos cafés con hielo por favor.
…
– Camarera: aquí tenéis los cafés… ¿os apetece un zumo natural que tenemos de tapa?
– Chicos: … ¿? emmmm, no, gracias.
La camarera se aleja sonriente agitando su culito respingón acera arriba.
¡Real como la vida misma!