Epitafio

«Epitaph» es una vieja canción del peculiar grupo de rock progresivo «King Crimson«. Parte de la letra:

Knowledge is a deadly friend
If no one sets the rules
The fate of all mankind I see
Is in the hands of fools

Que traducido libremente a nuestro español queda:

El conocimiento es un amigo mortal
si nadie pone límites
El destino de la humanidad, veo
está en manos de locos

Otra de las canciones del disco se llamaba «21st century schizoid men«, o «El Hombre esquizoide del sigo XXI. Han pasado casi 60 años del disco, pero la actualidad no puede ser mayor. Este disco, especialmente «Epitaph» sigue erizándome cada cabello del cuerpo.

La suma de las partes…

China presentó en febrero un robot femenino, ¿robota? de impresionante diseño y realización.

En Japón, en abril o mayo se presentó este otro invento. No digo más…

Investigadores japoneses han desarrollado oficialmente una lengua robótica suave utilizando materiales de silicona y actuadores impulsados por aire para imitar fielmente el movimiento y flexibilidad de una lengua humana.
El dispositivo puede realizar movimientos complejos como enrollarse, doblarse y aplicar fuerza controlada, capacidades fundamentales para estudiar trastornos de deglución y mecánica del habla.
La robótica suave como esta está diseñada para interactuar de forma segura con superficies delicadas, lo que la hace ideal para herramientas médicas, dispositivos de rehabilitación y sistemas de cuidado asistencial
Los investigadores también están explorando su uso en automatización para manipulación de alimentos y robots bioinspirados donde se requiere movimiento suave y adaptativo.

¡Estamos los segundos!

Lamentable. Los salmantinos quedamos relegados al segundo lugar de España en bares por habitante. Eso sí, en duro litigio con los leoneses. Si es que esta ciudad ya no es lo que era en los 80, esos bellos tiempos de «la movida salmantina». Como se ve (difícilmente, pero se ve) en la imagen Salamanca está en ese 2º lugar con 83.

Nótese que los famosos bebedores vascos deben trabajar bastante para estar, incluso, entre los 15 primeros.

Aquí la impresión en pdf, que luego pasa lo que pasa…

Con tal de vender…

El sexo vende. Está claro, está muy claro y este hecho es muy usado. Cada año que pasa vemos la evolución. Ejemplo, en el 2001 o así cuando comenzó «El gran hermano» (pobre Orwell, por cierto), las friegas se vendían en la tele bajo los edredones. En estos años en «La isla de las tentaciones» los escarceos se muestran en primer plano. Supongo que en algún lustro más la cosa llegará a no poder diferenciar entre el porno duro y los (así llamados) «Reality shows».

Al turrón, Acechor, al turrón.

Cierto, vean que la publicidad -muy sagaz ella- aprovecha esta permisividad social (Si Paco levantara la cabeza…) para vender. Aquí están, ñoras, ñores, las «orgías y chochinos» producidos por algún asturiano que, al socaire de los tiempos, vende sus chucherías.

¡Ay, quién estuviera en Asturias en algunas ocasiones!

Parecidos razonables

Créanme gentes que cuando vi el cartel este de lejos me pensé otra cosa que, supongo, no hará falta mencionar a los avispados lectores que visitan este lugar. Una vez me acerqué ya quedó claro que la mente me juega pasadas perversas que luego uds. sufren por acá.

Por cierto, tiene güevos lo feo que es el diseño: pueril, vulgar, inadecuado, ñoño, parco, descuidado, flojo. Eso sí, lo ha hecho una diseñadora que sin duda tendrá otros méritos, amistades, contactos o váyase a saber, que soy muy mal pensado.

Ni pezqueñines ni pulpines

Encontré este curioso cartel en una pescadería de León, me parece. Ahora que viene la época de la veda del pulpo, no estará de más colocar la foto aquí. Lo del pulpito con chupete tiene su coña, pero lo del pulpote sonriente y orgulloso de su destino tampoco se queda atrás.

Nunca llueve a gusto de todos, como bien reza el dicho. En la costa sur inglesa y debido -parece- al calentamiento de las aguas, están sufriendo una invasión de pulpos que mucho me temo tengamos que comer «octopus» en lugar de «pulpo» a no mucho tardar. Esperemos que los británicos no sean tan aficionados como nosotros a la ingestión de este animalejo tan listo y delicioso.

Libertad…

Recibí una invitación de la FSF (Free Software Foundation) para una charla-encuentro en Salamanca. Hela aquí.

Allí nos personamos yo y un amigo. Y fuimos los únicos. ¡Los únicos! Ni un solo alumno de la facultad de ciencias, ni un solo curioso, ni un solo interesado más. El tiempo transcurría lento, lento, lento, marcado por la gota que caía del techo en el cubo rojo entre la mesa del estrado y las banderas. Ese toc… toc… toc… cada diez segundos convirtió nuestra espera de
quince minutos en noventa golpes de realidad. Chasco porque ni siquiera vino el conferenciante de modo que, después de 10 minutos tras la hora de inicio prevista y los quince de espera citados, nos fuimos tal y como habíamos venido. Quizá con un poco más de cara de tontos. He aquí el documento gráfico que ilustra el éxito del evento. Marcaba el reloj del ordenador las 17:09.

Esto, al parecer, es lo que nos interesa la libertad, la privacidad y la independencia de las grandes multinacionales. Vamos de cojones.

Por grande que sea el mundo…

… este tipo buscó su esquinita (rinconcito en mi pueblo) para hacer «de las suyas». La foto fue tomada en Roma hace unos meses, en el complejo de una de las innumerables sectas cristianas. Las dimensiones no se aprecian en la foto, pero se pueden uds. hacer una ligera idea. El lugar, por cierto, está justo al cruzar la acera de la Porta Tiburtina, una de las entradas de la muralla aureliana que aún se conserva en gran parte.