¿Un listillo?

¡¡¡Pues NO!!!

Se puede pensar que se trata de un despistado, alguien a quien le surgió la necesidad de aparcar y no se lo pensó, quizás un residente que cree que las normas son para los turistas, un provocador, o un común de los ciudadanos que nos la jugamos….

Pero no, ¡¡realmente no está permitido aparcar a los turismos, y efectivamente, se trata de una camioneta!!

Aportación de Rafa capturada en uno de sus viajes.

La importancia

«Lo importante no es solo vender, lo importante es vender ganando dinero».
— José Muñoz, CEO Hyundai Motor Company

Visto en la prensa local.

No tengo claro si la frase es de pijo-máster en administración de empresas, de perogrullo o de un pueblo de al lado.

Y tampoco sé muy bien el motivo, pero el caso es que ha sido leer este titular y venirme a la cabeza otra de nuestras antiguas publicaciones.

Bobinglis en Valladolid

En una tierra en la que sus habitantes de jactan de ser zona de «español/castellano puro» las propias instituciones abofetean el idioma. Vean este ejemplo de una demostración/elaboración de cocinado de torrijas que han denominado «showcooking torrijas».

Me dice la mosca que tengo detrás de la oreja: Para ser «cool» hay que poner estas boberías, joder, Acechor, que no te enteras…

Epitafio

«Epitaph» es una vieja canción del peculiar grupo de rock progresivo «King Crimson«. Parte de la letra:

Knowledge is a deadly friend
If no one sets the rules
The fate of all mankind I see
Is in the hands of fools

Que traducido libremente a nuestro español queda:

El conocimiento es un amigo mortal
si nadie pone límites
El destino de la humanidad, veo
está en manos de locos

Otra de las canciones del disco se llamaba «21st century schizoid men«, o «El Hombre esquizoide del sigo XXI. Han pasado casi 60 años del disco, pero la actualidad no puede ser mayor. Este disco, especialmente «Epitaph» sigue erizándome cada cabello del cuerpo.

La suma de las partes…

China presentó en febrero un robot femenino, ¿robota? de impresionante diseño y realización.

En Japón, en abril o mayo se presentó este otro invento. No digo más…

Investigadores japoneses han desarrollado oficialmente una lengua robótica suave utilizando materiales de silicona y actuadores impulsados por aire para imitar fielmente el movimiento y flexibilidad de una lengua humana.
El dispositivo puede realizar movimientos complejos como enrollarse, doblarse y aplicar fuerza controlada, capacidades fundamentales para estudiar trastornos de deglución y mecánica del habla.
La robótica suave como esta está diseñada para interactuar de forma segura con superficies delicadas, lo que la hace ideal para herramientas médicas, dispositivos de rehabilitación y sistemas de cuidado asistencial
Los investigadores también están explorando su uso en automatización para manipulación de alimentos y robots bioinspirados donde se requiere movimiento suave y adaptativo.

¡Estamos los segundos!

Lamentable. Los salmantinos quedamos relegados al segundo lugar de España en bares por habitante. Eso sí, en duro litigio con los leoneses. Si es que esta ciudad ya no es lo que era en los 80, esos bellos tiempos de «la movida salmantina». Como se ve (difícilmente, pero se ve) en la imagen Salamanca está en ese 2º lugar con 83.

Nótese que los famosos bebedores vascos deben trabajar bastante para estar, incluso, entre los 15 primeros.

Aquí la impresión en pdf, que luego pasa lo que pasa…

Con tal de vender…

El sexo vende. Está claro, está muy claro y este hecho es muy usado. Cada año que pasa vemos la evolución. Ejemplo, en el 2001 o así cuando comenzó «El gran hermano» (pobre Orwell, por cierto), las friegas se vendían en la tele bajo los edredones. En estos años en «La isla de las tentaciones» los escarceos se muestran en primer plano. Supongo que en algún lustro más la cosa llegará a no poder diferenciar entre el porno duro y los (así llamados) «Reality shows».

Al turrón, Acechor, al turrón.

Cierto, vean que la publicidad -muy sagaz ella- aprovecha esta permisividad social (Si Paco levantara la cabeza…) para vender. Aquí están, ñoras, ñores, las «orgías y chochinos» producidos por algún asturiano que, al socaire de los tiempos, vende sus chucherías.

¡Ay, quién estuviera en Asturias en algunas ocasiones!