¿Y ustedes qué opinan? Pueden llamarme enfermo, claro, hasta yo mismo lo pienso más de cuatro ratos, no vayan a creer.

¿Y ustedes qué opinan? Pueden llamarme enfermo, claro, hasta yo mismo lo pienso más de cuatro ratos, no vayan a creer.

Fotografía tomada esta semana en una farola de Salamanca. No el barrio de Salamanca de Madrid, no. La ciudad universitaria. Vean cómo están los precios en un barrio medio céntrico y no especialmente estudiantil ni turístico (km y pico del centro): ¡280€ por una habitación! Suponemos que gastos aparte.
Mi abuelo, cuando en tierras bejaranas había 32º o 34º decía «Si así estamos aquí ¡Cómo estarán en Sevilla!
Extrapolando lo anterior: ¡Cómo estarán en Madrid los precios de las habitaciones!

Hubo quien no recogió los paquetes de paja (pacas o alpacas por mala traducción) después de la cosecha y se le juntó con el crecimiento de las nuevas. Así que ahora tendrá doble trabajo. Si es que no se puede procastrinar…

Foto hecha en el campo charro a mediados de junio, más o menos
Foto hecha en Toro (Zamora) del luminoso del fotógrafo local que, como todo fotógrafo local que en el mundo crece, se dedica como reza el manido chascarrillo, a la BBC (Bodas, Bautizos, Comuniones). Este seguro que también hace alguna foto a botellas de vino o frascos de guindillas, que también dan de comer. No se puede resistir, claro, a poner en inglés el cartel, que resulta mucho más «cool» guay que la lengua materna que tiñe de violeta con los tintos locales.

El ser humano* no deja de sorprender. Vean esta noticia que navega entre lo surrealista, lo absurdo y lo mezquino: «Robots mendigos en las calles de China». Si es que los pobres yanquis se están quedando obsoletos con su triste «Silicon Valley». Al menos no les podremos llamar pordioseros sino «porfabricanteros» o «porcreadoreros».
¿Cuánto tiempo tardaremos en ver los robot asesinos en serie? Es, obviamente, una cuestión de tiempo puesto que estos sistemas funcionan con la traía y llevada inteligencia artificial que, a su vez se entrena con los contenidos auditivos, visuales y escritos producidos por humanos. Asistir a 15 minutos de TV en cualquier cadena despejará la duda.

Aquí dejo el pdf de la noticia, que luego las cosas desaparecen de «la nube».
¡¡¡Pues NO!!!
Se puede pensar que se trata de un despistado, alguien a quien le surgió la necesidad de aparcar y no se lo pensó, quizás un residente que cree que las normas son para los turistas, un provocador, o un común de los ciudadanos que nos la jugamos….
Pero no, ¡¡realmente no está permitido aparcar a los turismos, y efectivamente, se trata de una camioneta!!
Aportación de Rafa capturada en uno de sus viajes.

«Lo importante no es solo vender, lo importante es vender ganando dinero».
— José Muñoz, CEO Hyundai Motor Company
No tengo claro si la frase es de pijo-máster en administración de empresas, de perogrullo o de un pueblo de al lado.
Y tampoco sé muy bien el motivo, pero el caso es que ha sido leer este titular y venirme a la cabeza otra de nuestras antiguas publicaciones.
Este es el estado de las cosas, ñoras, ñores.

Así que me dan ganas de irme a Valladolid (por ejemplo) donde pagarse los pinchos se pagan (y bien) pero son de los que da gusto ver, comer y hasta pagar. No como las mierdangas que me cobraron en el sitio más arriba citado.
En una tierra en la que sus habitantes de jactan de ser zona de «español/castellano puro» las propias instituciones abofetean el idioma. Vean este ejemplo de una demostración/elaboración de cocinado de torrijas que han denominado «showcooking torrijas».
Me dice la mosca que tengo detrás de la oreja: Para ser «cool» hay que poner estas boberías, joder, Acechor, que no te enteras…

«Epitaph» es una vieja canción del peculiar grupo de rock progresivo «King Crimson«. Parte de la letra:
Knowledge is a deadly friend
If no one sets the rules
The fate of all mankind I see
Is in the hands of fools
Que traducido libremente a nuestro español queda:
El conocimiento es un amigo mortal
si nadie pone límites
El destino de la humanidad, veo
está en manos de locos
Otra de las canciones del disco se llamaba «21st century schizoid men«, o «El Hombre esquizoide del sigo XXI. Han pasado casi 60 años del disco, pero la actualidad no puede ser mayor. Este disco, especialmente «Epitaph» sigue erizándome cada cabello del cuerpo.