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Toringlis

Foto hecha en Toro (Zamora) del luminoso del fotógrafo local que, como todo fotógrafo local que en el mundo crece, se dedica como reza el manido chascarrillo, a la BBC (Bodas, Bautizos, Comuniones). Este seguro que también hace alguna foto a botellas de vino o frascos de guindillas, que también dan de comer. No se puede resistir, claro, a poner en inglés el cartel, que resulta mucho más «cool» guay que la lengua materna que tiñe de violeta con los tintos locales.

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Bobinglis en Valladolid

En una tierra en la que sus habitantes de jactan de ser zona de «español/castellano puro» las propias instituciones abofetean el idioma. Vean este ejemplo de una demostración/elaboración de cocinado de torrijas que han denominado «showcooking torrijas».

Me dice la mosca que tengo detrás de la oreja: Para ser «cool» hay que poner estas boberías, joder, Acechor, que no te enteras…

Originalidad ante todo

Antes de que empiece con la andanada de semana santa (que la tengo en la recámara) os pongo otra foto que denota originalidad por partida doble: por el nombre y por ponerlo en «tontinglis». No me acuerdo de donde la hice, pero es que da igual, estas cosas las hay por todas partes, son como los mohos, no hay quien pueda con ellas. De hecho en esta foto hay dos por falta de una.

Peluqueros

Debe ser una profesión maldita ya que muchos de los locales dedicados a ese negocio esconden tras terminología inglesa tal hecho. Ejemplo, otro, de la serie «Tontinglis» está en la foto. El negocio es un «Hair salon», o sea, una peluquería en román paladino. En Madrid estaba, si recuerdo bien, el lugar donde hice la foto. De hecho el nombre del lugar no deja lugar a dudas, bien castizo.

Más de la serie

Ya no sé si llamarla, como ayer «gilipollinglis» o «bobinglis» o «tontinglis». Pero lo que tengo claro es que la serie se parece al número π en que tendrá infinitos componentes. Este lo cacé hace un par de semanas en Malasaña. Se trata de un negocio de nombre «BRAZILIAN JIU-JITSU». A ver si alguien me explica la razón que puede llevar a poner a un gimnasio (no es otra cosa) que imparte clases de un arte marcial japonés, en versión brasileña, a poner el nombre en inglés en una ciudad española. Putas modas…