Esa guerra que hace años se desarrolla, entre la comunidad catolico-apostolico-romana y el pretendido estado laico, sigue ahí, actual como otras guerras.
Enmarcado en esta guerra está el cartel cuya foto les presento más abajo. La hice en Mallorca, en alguna iglesia cercana a la catedral de Palma. Es curiosa. Sin entrar a analizar el contenido, cosa que no está pensada en este santo blog, y que daría para una tesis, me llama la atención el intento de que no aparezca la palabra religión, que se sustituye por «reli», banalizándola, quitándole peso. Luego los mensajitos del cartel en cuestión no tienen desperdicio: desde el «amor» a la naturaleza (domingo de ramos, belenes) a la toma de decisiones (diablo de negada existencia por la propia iglesia), deleitarse con la realidad (la suya, claro)… No sigo porque también la gentecilla (o robotes) que frecuenten esta página tienen derecho a despotricar.
