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Donma, date por jodido

«Si aquel que dice ser tu mejor amigo te clava un puñal por la espalda, debes desconfiar de su amistad» Les Luthier dixit.

El PP (partido podrido, le dicen por ahí) está más acorralado que un asalariado, pero seguro que el verano y la inveterada actitud de «esconde-la-cabeza-avestruz» harán que se olvide la cosa, que, dicho sea de paso, ha prescrito. Este país es así.

La estafa social

Existe en la actualidad la certeza, por fin, de que hay una estafa social a nivel mundial. Es aquello de que los ricos y poderosos se escaqueen de pagar impuestos mientras al resto de mortales nos fríen a tasas crecientes de todo tipo. No es que no haya pasta o que haya economía sumergida. No. Es que hay economía submarina, la de las grandes empresas y capitales, es una economía que no paga impuestos o lo hace en forma mínima. Lean este artículo sobre «la evasión fiscal» y luego, si quieren sigan pensando que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y que esto se arregla al estilo Donma: callando y subiendo impuestos.

El próximo crack financiero

Según este artículo la crisis que vivimos en la actualidad no es más que la punta del iceberg de la que se nos avecina y que dejará la crisis del 29 como un juego de parchís. Esperemos que se equivoque, aunque la verdad, me imagino que a mucha gente que está rejodida, más no le va a afectar y quizá existe la remotísima posibilidad de que las cosas mejoren y sean algún día más humanas (ergo, se piense más en la gente que en los bancos, por ejemplo.)

Actualización de 2025: esta entrada contiene enlaces muertos.

Bienvenidos al futuro (otra vez)

Me acuerdo de una canción que se hizo bastante famosa (lo es aún) de The Buggles, era: Video killed the radio star, y corría el año 1979. En la canción se lamenta futuramente de la desaparición de los DJ por sistemas de vídeo-mezcla automáticos. Vean ahora cómo los robots acabarán con las estrellas del rock. O dicho en ingléh, que parece que a la gente le parece más chic: Robot killed the rock star. Y es que el grupo Z-Machines está compuesto por tres androides.

  • La verdad es que los chavales no acertaron mucho. Los pinchadiscos de los 70 y 80 convertidos en millonarios DJ.
  • La radio tiene más auge que nunca, ahora todas en internet, eso sí aunque el dial FM está petadito también.
  • Los sistemas de mezcla automáticos, sólo han hecho que los camareros de los baretos aprendan a manejar un PC en lugar de un mezclador.

La novedad de un concierto de androides tampoco es tal. El afamado grupo Kraftwerk (formado en 1970) en algún concierto, como me tiene contado varias veces «El malvado Margarito», se encendían las luces y con el furor de los asistentes comenzaba la música, me imagino que la canción «The robots» y tras los vítores y aplausos que sucedían al tema salían unos propios que retiraban los muñecos del escenario que por mor de la iluminación el público había creído que eran los artistas, que salían en ese momento. Como no tengo ganas de andar buscando espero que algún abnegado lector haga la pesquisa del concierto-canción en cuestión. Para mitigar un poco, les dejo la canción.

Cualquier productor estará encantado con estos muchachos que ni se drogan ni protestan ni llegan tarde ni necesitan hoteles. Enchufar y listo, o Plug and Play. Sólo espero que el sistema operativo que les han puesto no sea el Guarrindous, por el bien de nuestros oídos.

Amén.

Contra el vicio de robar, la virtud de la invisibilidad

Esta entrada es seria. Tan seria como el espionaje que los gobiernos, siempre por nuestro bien claro, hacen de los ciudadanos. De este país y de todos. El otro día un tío muy majo (Edward Snowden) y con más valor que Don Quijote, quiso luchar contra los gigantes que, en este siglo, son invisibles como la capa de la que hablaba ayer. Esos gigantes invisibles que son las agencias de información o inteligencia se toman un montón de molestias para poder entrar en nuestros ordenadores, teléfonos y seguir nuestras costumbres y movimientos. No es paranoia, no. Les juro por San Richard Stallman que es cierto. Y San Julian Assange lo corrobora. Y San Manning. Miren parece que el santoral va siendo amplio.

Por eso, el famoso sistema operativo Guarrindous ha llevado desde hace tiempo unas puertas traseras para que el gran hermano pueda ver si me dedico a actividades ilícitas que hoy pueden ser tan malignas como quedar con los amigos para manifestarme por la subida de las tasas, la desaparición de la sanidad o cualquier otro atentado similar. Pues el tío este, que es mi ídolo por lo valiente, ha desvelado que los yanquis han estado pidiendo a las grandes agencias datos de sus clientes, por supuesto por el bien de la sociedad y por supuesto sin conocimiento de esa misma sociedad.

No se vayan a creer que estos angelitos de las centrales de inteligencia sólo se dedican a espiar. No, también preparan atentados sin escrúpulos, así es este cochino mundo. El documental que les sugiero viene de una fuente tan comunista como es el «Canal Historia». Vamos que pueden ustedes no fiarse, pero hay grandes sospechas de que Gladio / Stay behind no es una ficción. De hecho uno de estos días hay un juicio en Luxemburgo en el que está en la palestra este tema. Pero no lo verán ustedes en los medios de comunicación como teles y periodicuchos en papel.

Y si después de estas lecturas y visiones quieren huir (o intentarlo) de la persecución sepan que no van a poder. Pero pueden dificultar el robo de datos que estos defensores de la libertad nos hacen a diario. Y para hacerlo hay muchas alternativas a los programas, sistemas operativos y páginas que visitamos a diario. Aquí tienen una lista, por si les apetece consultarla. Está traducida al español, no teman, tan sólo en la esquina superior derecha indicarlo. Si alguno de ustedes aún duda, que hay gente para todo, pueden probar a ver lo que Google dice que guarda de sus búsquedas en este enlace. Y luego estará lo que no nos dicen pero guardan (y comparten).

Para el que no lo haga, ya saben, feliz 1984 (de Orwell). Me voy a la cama que se me está haciendo mala sangre.