Pues en este caso la sartén es el PP y el cazo el PSOE. Pero no hace mucho que las tornas cambiaron. Me acuerdo (por mucho que falsimedia se empeñe) en que los últimos 8 años han sido el burdo y mezquino intento del PP de que las cosas fueran a peor para sacar tajada electoral. Y les fue bien, ahora gobiernan, será por eso que no quieren que los otros (en el fondo los mismos PPSOE) hagan lo que ellos, no sea que las siguientes elecciones generales no les salgan tan redondas como las últimas. Y lo temen porque en las andaluzas les dieron bien para el pelo, que se dice por estas tierras.
Por cierto, Espe, esta semana los de las algaradas, salimos de nuevo a la calle para revolverte las bilis. Aunque mandes a tus anti-disturbios y nos metas en la cárcel, Gallardón.
Esto viene en la prensa, de verdad, pueden hacer clic y leerlo.
No le ha afectado al cerebro. Dicen. Una suerte, el rayo ha caído en el único hombre en dos km. a la redonda que no tiene el cerebro en el escroto. Impreesionante.
Luego dirán que cuando hablamos de curas pederastas nos inventamos las cosas. Es posible, esas cosas sólo pasan en el extranjero por culpa de…
Y bueno. Hoy según salíamos de tomar el café reglamentario escuchamos este trozo de conversación
– Y no quiere que le llame negro, pues cómo quiere que le llame ¿rosa?
El otro día andaba con ganas de ver a los buitres de Monfragüe, que los de la Moncloa y el club Bilderberg me quedan un tantito inaccesibles. Y acerté a pasar por algunos pueblos de la geografía cacereña. En Jarandilla de la Vera, si la memoria no me falla, encontré este simpático, grosero y atractivo cartel que comparto con ustedes. Para que no se diga que sólo los vinagres de la política animan mis búsquedas. La interpretación del nombre «Puta parió» se puede deber a varias causas según mi modo de ver: lo que el propietario piensa de los clientes, lo que éstos piensan de aquel, o, simplemente que hartos de buscar nombre alguien dijo aquello de «puta parió» y así quedó nominado el lugar. Esto, en tiempos de Franco, no pasaba y puede que dentro de algún rato, en tiempos de Donma, tampoco pase.
Hace ya un mes que se convocó una huelga general para intentar parar una reforma laboral. Muchos sospechábamos que aquello no era más que una pantomima de los sindicatos para salvar el culo y que no pareciese que todo esto tiene un guión, está pactado desde hace tiempo. Pues no sólo el gobierno no se ha sentado a negociar, sino que además ha seguido en su política de entreguismo y de intento de calmar a los mercados. Una de las imágenes que ilustran este comentario está tomada en el momento de cantar la internacional en el balcón de la plaza mayor de Salamanca que la alcaldía ha cedido amablemente, cómo no, a sus amiguetes y colaboradores de CCOO y UGT. La otra foto es la del sindicato que siempre va a la cola de las manisfestaciones con el recurso del pataleo pero, en el fondo, haciéndoles el juego a los otros dos, la CNT. ¿Cuándo se darán cuenta estos muchachos de que yendo a la zaga de los otros forman parte del juego? Lo gracioso del tema es que los cinco o seis agentes de policía (de uniforme) estabán allí controlándolos, como si no estuviesen bastante controlados ya los pobres…
Adivine el avispado lector qué ciudad con alcalde de qué partido tiene un jardinero revoltosillo.
Y pensar que otros andan como capullos tirando pintura a los medallones, con lo bonitas que son la flores, además de discretas. Les juro por SanGoogle que no está retocada la imagen, sino que parece que hay gente que ya empieza a desarrollar el ingenio crítico que requiere decir las cosas en las dictaduras. Va a hacer falta…
Santo país de circo, con cosas como esta, parte del diario trasiego de noticias. Así vamos a entrar en el siglo XIV el año menos pensado, en cuanto nos alcance el raciocinio.
Al olorcillo de la crisis siempre salen negocios y negociantes dispuestos a hacer el agosto incluso en abril. Las digitalizaciones (anverso y reverso) que acompañan este comentario son de anuncios que en las ciudades de Valladolid y Salamanca han aparecido recientemente. La cosas es mosqueante de cojones y es más un ardid para captar clientes que una buena colección de ofertas. El que escribe este artículo acudió una tarde al lugar de Valladolid donde se concentraban los clientes como si de verdad se regalase algo. Tras esperar pacientemente a que abriesen (por error llegué antes) y darme de codazos contra los típicos jetas de cola (inocentes ancianas entre ellos) pedí el precio del artículo que me interesaba y comprobé que las ofertas son las que vienen en el papel, y el resto puede ser algo más barato, pero en esencia no meerce la pena salvo, claro, el FAVOR QUE LES HACES A LA POBRE GENTE, según reza bien clarito en los anuncios. Esto fue el 13-14-15 de abril. Luego pusieron de color azul en vez de el rojo, con la palabra «PRORROGADO» cruzando el anuncio.
Esta semana, cual setas en día de lluvia, florecen unos anuncios muy similares de diseño y contenido en Salamanca para los días 20-21-22. De color lila, esta vez, y con ofertas (algunas) también atractivas. A mi humilde parecer estos vendedores de colchones que ofrecen tan poca información adicional sobre la procedencia de los mismos (solo vaguedades acerca de que les deben dinero) y la insistencia en que tienen garantía me colocan una mosca en la parte trasero-lateral del pabellón auditivo externo (vulgo me mosquean). Igual me equivoco, pero me da que esto es nada más que una treta comercial que quiere sacar partido de la prisa. ¡Cuidado! Las prisas sólo son buenas para una cosa: cagarla.
Para quitar un poco de hierro a estas páginas que, en los últimos días no tienen más que cosas que maldita la gracia que hacen, les dejo con la tienda de artículos de bebé «El buen descanso» de Plasencia (Cáceres). No me negarán que como nombre de colchonería, motel, balneario, o incluso funeraria el nombre estaría bien. Bueno, al fin y al cabo los bebés van pasando por todos esos estadios a lo largo de su vida, y en general por ese mismo orden, de modo que el avispado comerciante sólo tendrá que ir cambiando el tipo de negocio sin gastos en la mudanza de nombre.
Me acuerdo ahora de una frase creo que de Roberto Arlt en uno de sus libros. Decía: «Hemos puesto el hombre a tirar del carro, ahora sólo nos falta subir el caballo encima del carro». Era una forma de expresar la disparatada senda que ha tomado la civilización desde hace tiempo. La frasecita es de hace casi un siglo, puede que de «Los siete locos» novela escrita en 1929. También Boris Vian imaginó un mundo en el que los cocineros ocupan (casi) la más alta escala social y los catedráticos se mueren de hambre en su novela «La espuma de los días» novela de 1947. Este mundo del revés, es el que ahora vivimos, señores, pero no es literatura, es simple y llanamente desidia del ciudadano y desfachatez del gobernante.
Vean estos ejemplos
Multan a una viejita desahuciada por encadenarse durante 2 horas a la sucursal de un banco.
Alucinante, de verdad, alucinante. ¿Estaremos al principio del fin o al fin del principio? Igual sólo es el principio del principio. Para echarse a temblar.