Fotografía autoexplicativa que muestra la excelencia en el trabajo que profesamos en este país. Luego vendrá Donma con la rebaja y nos quejaremos.
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Jamona a babor
Para quitar un poco de hierro a los ácidos comentarios que últimamente pululan en este blog, he decidido sacar del olvido una foto que hice hace tres meses en Conil de la Frontera (Cádiz). Es la quintaesencia del buen gusto que domina a lo largo y ancho de la piel de toro en tema bodorrios: novia entradita en carnes, novio entradito en años, fotógrafa en chanclas, eterna becaria y coche chico y viejo para completar este cuadro digno de un chiste de Gila o de una alucinación de ayahuasca. Gocen del conjunto que, con la crisis y recortes al estilo griego que nos esperan, las bodas pasarán a formar parte de la historia de la fotografía.
Al César lo que es del César
Llamando a las cosas por su nombre. Esta imagen ilustra el verdadero significado social de los sindicatos en este país: tapaderas. Es así, no le demos más vueltas. Los currantes de esta obra lo han entendido con tal clarividencia, amigos lectores, que sobran interpretaciones, explicaciones y peroratas. Tapaderas de negocios, de burbujas, de trabajos míseros. Y esto, nos tememos, no ha hecho más que empezar. ¡Sindicalistas, a moverse, que ya toca!
Estafa social
Una de las muchas estafas sociales es denunciada por un anónimo personaje que ha fotocopiado y colocado estos carteles en los contenedores de Valladolid. El texto no puede ser más explícito: «No es de justicia que unos pocos puedan poseer todo el planeta y la mayoría no tenga ni para subsistir, (a) esto lo llaman civilización». Pues si, señor mío, esto es la civilización puesto que entre los animales esto no pasa, al menos a estos niveles. Usted se queja desde el punto de vista español y lego, pero hay otros que se quejan desde el punto de vista yanqui y además, de legos, nada de nada. Toca esperar a que las vueltas de tuerca que están dando (y lo que queda…) sirva para despertarnos de una vez.
La cumbre climática
El ser humano es, hace tiempo, un mono estúpido subido en la rama de un árbol armado con una herramienta con la que va serrando la propia rama donde se encuentra sentado. No es una analogía, es la puritita realidad. No hay más que leer las conclusiones, el humo, las buenas intenciones, los apretones de manos y las comilonas que nuestros políticos de todo el planeta se dan en las cumbres climáticas. La última ha tenido lugar hace pocos días. Las conclusiones no hace falta ir a los periódicos para conocerlas. Hace pocos días, caminando por los senderos de Navacarros (Salamanca) encontré esta bella estampa que ilustra el esputo vital anterior: «Prohibido tirar escombros sin autorización». Acojonante. Lo mismo, lo mismo, lo mismo que «prohibido contaminar sin autorización», «prohibido matar sin autorización», «prohibido invadir países sin autorización» o «prohibido fabricar armas atómicas sin autorización». No sigo, cualquier mortal que venga a estas páginas a menudo sabrá encontrar lugares en los que las anteriores afirmaciones son diarias. No pienso enlazarlos. Me niego a dar más pábulo a falsimedia.
Sincretismos (III) y cretinismos
Otra entrada de la serie de mejunjes mentales que se preparan en las cabezas de los mortales. Vean este parchís nazareno fotografiado en Cádiz. Un lujito de tragaderas mentales, sin duda comparable a los nazarenos futboleros de Valladolid que ya comentamos hace tiempo. Bueno, tampoco hace falta ir muy lejos en esta época, vale con salir a la calle y ver cómo los ciudadanos de medio mundo hacen lucir escaparates en pretendida alusión al dios de los cristianos (que al parecer nació en verano) cuando en realidad lo que celebran es el solsticio de invierno según los cánones ancestrales. Y eso si mencionar al papanöel-santaclaus, un enjuague de tradiciones, supersticiones y otras yerbas comerciales. Sigan los enlaces de esta entrada para investigar un poco y luego, en lugar de andar rezando por ahí, pueden dedicar un rato a culturizarse sobre estas y otras cosas de cristianos. Con otras religiones no me meto por falta de conocimientos, no vayan a creer.

Sincretismos (II)
Continuando con la entrada de ayer, les ofrezco otra imagen tomada en Cádiz, cuya larga historia y sus buenas digestiones espirituales han dado lugar a sincretismos sin igual en Europa. Las creencias en el dios suete, en el dios dinero y en el dios de los palos, aunadas con gracejo y sin vergüenza alguna en este escaparate gaditano. La foto está tomada en verano, con esa costumbre que se ha puesto de moda de comprar lotería en otro lado, porque ya se sabe que en casa nunca toca.
Sincretismo
Para gustos hay colores
Y como dice alguna que conozco «Es feo, pero es mío». Pues aquí tienen un lugar donde no sólo las personas son feas sino que además el pueblo así se llama. Luego está el mundo de la moda en el que nadie es feo ni gordo ni hortera. Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces. Esto me hace pensar que igual en Feas (Orense) las gentes no son tales ni las cosas lo están tanto. Habrá que darse una vuelta. Desde luego teclear fotos de feas en Google o similar no da como primera opción las del pueblo, ya se lo advierto.
Byrobertomartinadas
Otra de Roberto Martín, lo que damos en llamar en esta casa byrobertomartinadas por la costumbre del muchacho de firmar como si viviese en «Neuyor». Esta vez no ha puesto el «by» pero la horterada de diseño le hace merecedor de otra entrada en nuestro blog. Espero que los abnegados lectores sepan disculpar la baja calidad de la fotografía. En cualquier caso queda patente la imaginación y el buen hacer que llevarán la firma a los más alto, parafraseando a Groucho: «partiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria». En su caso (de Groucho) era un ejercicio de humildad.





