¡Que emoción!

Vengo de pasar un rato en la concentración de Valladolid. El Malvado Margarito ha hecho las fotos, una buena colección pardiez, que podrán ustedes ver en los próximos ratos. No puedo acostarme sin escribir unas palabras que expresen la emoción que se siente estando sumergido en democracia de primera calidad. Esto es algo que no se puede relatar, me perdonarán ustedes, sólo se puede sentir. Para ello les conmino a que se acerquen a las plazas más cercanas y hagan acto de presencia. Sólo se trata de democracia en estado puro, no tengan miedo.

No hemos cambiado tanto

Esta misma tarde, paseando por las calles de un barrio de Valladolid me he encontrado con este peculiar y nostálgico escaparate quiosquero (todas son portadas de los 70: época post-paquito ¡YNOSEVENIUNPEZONCITO!):

Museo de Interviu

Curioso ¿verdad?
Pues vean lo que ya se sabía en el año 1978 y solo ahora parece que queremos empezar a darnos cuenta: ¿verdad que no hemos cambiado tanto en más de 30 años?

La Banca siempre gana

Pintadas acertadas

no-sobran-obreros-sobran-politicosMe alegra que el Malvado Margarito se haya indignado y, por fin, escupa el veneno destilado en sus horas laborables. Él y otro muchos son los que ahora llenan los noticiarios y asustan a los políticos. Una buena amiga muy implicada en la movida madrileña me informa de que las cosas van por buen camino: buena voluntad y mucha organización. Todo árbol empezó siendo una sola hoja, esa que ahora asoma.

La fotografía con la que ilustro el comentario está tomada hace varios meses pero su vigencia es más que actual. ¡Apúntense, señores y señoras, a los cambios que darán vida a una vida!

Miedo, miedo, miedo

manifa-2Esta vez se trata de la reunión convocada boca a boca (esemese, tuiter y demás) que esta tarde ha tenido lugar en Valladolid. El miedo de las autoridades ha de ser tremendo, puesto que había como una docena de coches de policía alrededor, tanto local como nacional. Pero, excepto por alguna pancarta se podría pensar que eran un montón de boiescaut crecidos gozando de una acampada ciudadana. Es sin embargo notorio, que ya haya acudido la teleboina (tele local del pueblo) a documentar el peligroso germen de los cabreados y cabreadas. No había más de doscientos o trescientos como se puede ver en la foto tomada sobre las 9 de la tarde. Esperemos que las conciencias sigan despertando y que la protesta se refleje en los votos de castigo a ambos partidos mayoritarios. Solo así se podrán cambiar las cosas, haciendo parlamentar a los que ahora están tan cómodos en su balancín (ora pesoe ora pepe).

¡Perroflautas del mundo, uníos! Aunque parezca mentira mi voto vale tanto como el del ciudadano Borbón.