Vean la irreverente pintada (como toda pintada que se precie, vamos) encontrada en la plaza de España de Salamanca hace unos días.

Vean la irreverente pintada (como toda pintada que se precie, vamos) encontrada en la plaza de España de Salamanca hace unos días.

Conocer al enemigo es comenzar a derrotarlo:
Mientras la realidad se impone, algunos y algunas no hacen más que ficción y ejercicios de neolengua. Y por supuesto intentar hacernos comulgar con sus ruedas de molino. Al otro lado del país, alguien se incinera.Si les sofocan estas realidades no lo intenten mitigar con refrescos de restaurantes-basura. Tienen más bacterias fecales que los inodoros, al menos en el Reino Unido.
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Microsoft vendiendo Linux, que cosa, oiga. Claro que si el Vaticano invierte en armas ¿de qué nos admiramos?

Actualización de 2025: lo impensable por entonces, Microsoft lanza su propia distro de Linux. Ver para creer.
La pintada (ya desaparecida) estaba en la calle Marquesa de Almarza de Salamanca. Ilustra perfectamente lo que piensa mucha gente, no sólo de este país maltrecho. Por eso mañana 1 de junio hay una manifestación europea cuya convocatoria está aquí, por ejemplo. Dejémonos de pintadas que es el momento de salir a que vena nuestro cabreo.

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Vean este bello escaparate de Cracovia. Para lo que hemos quedao, Don Carlos.

Un ejemplo más de cómo los estúpidos votantes hacemos que el «statu quo» se mantenga. Todos los días hay alguna noticia así, no es que hoy sea especial.
«Duros con los pobres, blandos con los ricos»
No sufran, tan sólo hay que esperar a que las cosas se arreglen solas.
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Vean el panfletillo (ahora les llaman flyer) que encontré el otro día en Salamanca. Impresionante panda de bestias pulula entre las gentes de la calle. Y es que ha pasado por las manos del tío que ha puesto el negocio, del diseñador, del de la imprenta y seguro que por alguna más. Y nadie se ha dado cuenta de la burrada a tiempo. Aunque igual se dieron cuenta, como me contaron que ocurrió con unas bolsas de un panadero de un pueblo de Salamanca (omito el nombre) que tras recibir el encargo de 1000 bolsas de plástico, su hija le hizo notar que harina estaba puesto sin h. Total, por una letra -dijo el padre- no vamos a devolver las bolsas. Este caso no es menos grave, al fin y al cabo el tipo no se gana la vida con el pelo, pero sí con el oro y tampoco sabe escribir QUILATE, que es la palabra correcta.
