Efectivamente, creo que es lo primero que se pide en casos de catástrofes naturales: frascos de perfume, adornos de marca, complementos de moda y videoconsolas. Joder, lo que hay que ver. La foto, por cierto, está tomada en el paseo de Labradores de Valladolid esta misma mañana, es la sede de la tienda Equivalenza. Si es que el comercio ya huele…
Las paredes hablan
Esta fotografía tomada en un túnel de Valladolid es una curiosa pintada corregida. La original pide «menos violencia y más conciencia», un deseo digno de alabanza. Sin embargo alguien la ha arreglado pidiendo «más violencia y con más conciencia». Esta idea, la de que es necesaria más violencia en la sociedad pero aplicada con más conciencia, es una reflexión con bastante enjundia, puesto que hasta el momento no ha habido (que yo sepa) revoluciones y cambios sociales profundos sin que medie una buena dosis de violencia. Es necesario que alguien muera en un paso a nivel para que se regule o elimine y, de igual modo, hay quien piensa que sin sangre no habrá cambios en el statu quo que nos rodea. El 15.M, por ejemplo, se caracteriza por su falta de violencia, a pesar de que se haya querido demonizar al movimiento atribuyéndole dosis de violencia que, después, se ha demostrado que era un montaje. Visto que las buenas maneras hasta ahora, no han conseguido demasiado, igual es que en su largo caminar histórico el ser humano ha avanzado mucho en cuestiones técnicas y poco en cuestiones sociales, y no habiendo aprendido las lecciones del pasado nos toque, otra vez, sufrir terremotos sociales sangrientos para que el mundo sea un poco más humano, más justo y más solidario. Sería una pena.
Me empiezan a oler mal las manitas
Corny Carmina
Ser zapatero no ha sido nunca mal visto, siempre y cuando no fuera un apellido, claro, como el infame expresidente del gobierno. Pero claro, ser zapatero no mola. Y mucho menos en el sacrosanto tempo del pijería castellana llamado por algunos Valladolid y por otros Valladolor. Y así, cuando Carmina quiso poner su zapatería, decidió que mejor ponerlo en el idioma de moda en los años 80, el inglés, pasando a llamarse «CARMINA SHOEMAKER». Este tipo de comportamientos hace que a la gente se llame, en ese mismo idioma bien «corny» bien «tacky». Y al que le pique la curiosidad que busque en internet, que ahí está la respuesta. Pues ella, con su «fantastic new shop» empezó a intentar vender zapatos hechos a mano y medida en su tienda de la calle Veinte de febrero. Cada vez que paso está «empty» y claro, «in the middle of the crises» con esos «prices» guapa, ni sueñes llenar.
Hoy día, además, esto de motejar en otro idioma está muy visto. Y encima el inglés ya no está de moda. Ahora es el chino, como todo «cani» que se precie, sabe. No hay más que verles con sus coches amarillos y sus tatuajes.
«Have a nice year, querida zapatera».
Feliz 2012
La esperanza nunca debería perderse, ¿verdad?
Así que, ¡FELIZ 2012!
Se muere un dos mil once carilargo
resentido, mohíno y displicente,
huraño chicharrón adoleciente
pesadilla de primas y de embargo.¡Andad con dios!, y erraos bien de largo.
Llevad a vuestro averno deprimente
a todos los mercados que, ruinmente,
aumentaron la carga y aun el cargo.Se avenga en dos mil doce la esperanza,
el desgaire se torne compostura
y los días se vivan con bonanza.¡Bienvenido al sabor de la cordura
asolando la hiel de la asechanza!
¡Que viva la honradez, no el caradura!–Francisco Peña, Alcalá de Henares.
Estúpidos de nos
No de Nóos, que esa es otra historia. Ahora que ya se van sacando de las fundas los cuchillos afilados de Donma y sus secuaces, hay gentes ingenuas que piensan que a tijeretazos se arreglará el problema. No, y para muestra debería valer cualquier país africano que lleva décadas siguiendo las directivas FMI y BM. Pero por si no nos vale la experiencia de esas gentes podríamos ir a Grecia. Las explicaciones de por qué una sangría no le viene bien a un enfermo débil eran ya evidentes en la edad media, pero por si acaso, también las podemos ver aquí y aquí.
Como resumen: el BCE presta la pasta a los bancos al 1% (menos en EEUU) y los bancos se lo prestan a los Estados al 5,6%, o hasta el 15% (caso griego). Ahora que me explique el nuevo ministro de economía cómo va a obligar a los bancos a que se lo presten a los ciudadanos de los que no se fían para comprar casas o hacer negocios.
Y el que siga confiando en la política del recorte al pobre y el regalo al rico es imbécil o, peor, un beneficiado de ella, o sea , un banquero. Yo voy pensando de los banqueros como pensaban los yanquis de los indios, banquero bueno banquero muerto. O tomamos nota de lo que sí funciona, como en Islandia, o estamos jodidos y más lo vamos a estar. Al tiempo.
Hala, que el año que viene sea como este, porque eso ya sería un regalo de los buenos.
Vida perra
Encontrado en el túnel de la calle Labradores (Valladolid). Parece que se trata de una nueva entrega de una gracia anterior. Esperamos con ahínco el mensaje de gentes que se preocupan tanto y con tanta profundidad de los problemas que les (y nos) acucian. Un lujo de mentes, de pensamientos, de educación y de medios.
De la serie «nombres poco adecuados»
Vean el avispado propietario del local sito en las cercanías de la plaza mayor de Salamanca, lo que promociona, nada menos que el «Beso blanco». Igual hace la versión de chocolate negro el día menos pensado. Habrá que estar atentos porque lo mismo se piensa uno que está entrando en una cafetería y resulta que es un puti-club. Bueno, en cualquier caso habrá que ver la cara del personal de detrás de la barra cuando uno de estos días me lleve a un amigo negro a pedir un beso blanco y cuando me diga a mi que qué quiero. Joder la competencia en la hostelería a lo que está llevando. Otro día les pongo la foto de otro sitio donde venden «Mamadas» (es un bebida, en serio…)
Convirtiendo oro en plomo
La transformación de oro en plomo, la conversión de una de las más bellas plazas del mundo en una horrendez digna de aparecer en este y otros blog. Vean como el consistorio dirigido por Mañueco ha transformado en un horrendo espacio a la espectacular plaza mayor de Salamanca. La fotografía no puede expresar todo el espanto que produce la contemplación del espacio tras la intervención navideña. Otro motivo de oprobio más para odiar la navidad y sus efectos secundarios: el gasto imbécil y la horterada. Espero, lectores, que no tengáis que pasar por el horror decorativo estos días. Volved, eso sí, a este lugar de belleza sin par transcurridas estas-fechas-tan-señaladas.
P.D. Igual, pensando un poco más, las feísimas luces verdes y rojas son un guiño a los portugueses que gustan de acudir a la plaza para celebrar el año nuevo (españoles no van apenas). En este caso el espanto se ve compensado por el buen gesto de consideración a los hermanos portugueses a los que tan injustamente hemos dado la espalda durante siglos.
Ante todo precisión
Fotografía autoexplicativa que muestra la excelencia en el trabajo que profesamos en este país. Luego vendrá Donma con la rebaja y nos quejaremos.







