Archivo de la etiqueta: iglesia

¡Ay, el negocio!

Tengo un amigo que dice que hay media humanidad que desde que se levanta en la mañana está pensando cómo sacarle la pasta a la otra mitad del mundo. Puede que no le falte razón vista la cantidad de modos y maneras que se inventan a diario para tal tarea. Vean, como ejemplo, este catálogo de productitos de la oficina de la parroquia del Sagrado Corazón de Roma. Se encuentra justo en la salida de la estación de tren Termini, y es regentada por los salesianos, esto es lo que ofrece a los fieles. Lo mejor es aquello de «RESERVA DE SANTA MISA».

Modernización

Que luego no digan que la Iglesia no se moderniza, joder. Vean el esfuerzo hecho para que los feligreses puedan seguir rascándose el bolsillo. La foto está hecha en una iglesia de Roma, Santa María in Transportina. De la limpieza de la pantalla de este sacaperras de última generación, hay que reconocerlo, parece que no se ocupan mucho. Nótese que está en tres idiomas, si es que el que no pone pasta es porque no quiere…

¡Qué razón tienen!

Un mensaje, a veces, tiene dos lecturas: la que se intenta y la que sale de entre líneas. Este es el caso del mensaje «Nuestra gloria, señor, es tu cruz» que aparece en la foto tomada en 2017 en Santo Toribio de Liébana. ¿No creen? Sobre todo si le damos la vuelta a la frase: «Tu cruz, señor, es nuestra gloria». Para que luego digan que el orden de los factores no altera el producto. Sí, el producto, no nos engañemos.

Tiempos modernos

Cambia la tecnología pero la sociedad sigue igual. La evolución es, a menudo, si no inexistente de una mudanza casi geológica (véase el caso del derecho romano). O este otro más de andar por casa, por el pueblo. La pena es que no me acuerdo del lugar donde pillé esta perlita en la que hay una pintada en la iglesia prohibiendo los juegos y atar caballerías a la verja. Al lado, clavada en el pobre plátano una señal de prohibido aparcar caballerías modernas motos. Ya no se dice nada de los juegos, claro, los niños de ahora solo juegan virtualmente en sus telefoninos, la nueva religión que nos subyuga.

Ídolos y dioses

Hace ya siglos -milenios, quizá- que algunos descubrieron que la religión es un buen negocio. Uno de los mejores, sin ir más lejos, la Iglesia Católica que lleva dos milenios siendo -con diferencia- la multinacional más longeva, de mayor difusión y una de las más lucrativas. Es por estas razones que se siguen empezando negocios de este tipo (startups les llaman ahora). Las fotos que acompañan este comentario fueron tomadas en Portugal. En ellas se puede apreciar por una parte las humildes instalaciones (comparadas con El Palmar de Troya, claro) y el líder-ídolo del grupito en actitud triunfadora, intentando transmitir fuerza, cercanía y confianza.

Lo curioso es que el logotipo con la imagen del mundo y la cruz emergiendo de Portugal tiene un no-sé-qué que me hace pensar en los terraplanistas. Igual estoy alucinando, pero es lo que me pareció. También tiene su gracia el anuncio de la empresa MEO de telecomunicaciones, pero solo para los españoles, que en portugués no dice nada.

La puerta traidora

En la secuencia de fotos de más abajo se puede observar la puerta de entrada al campanario de la iglesia de San Martín de Trevejo, en Cáceres. Pueblo bien bello que merece varias visitas, en las que además se puede escuchar una variedad lingüística curiosa (la fala). Pero no es de idiomas de lo que va este comentario, sino de la puerta citada. Probablemente la construcción de la arcada fue posterior a la de la torre, pero también se puede pensar al contrario, y que la causa del tamaño de la puerta era como elemento de control del tamaño del sacristán (o monaguillo, no estoy muy puesto en estos temas). Recuerdo haber leído que la entrada al refectorio de un convento esa estrecha a propósito para evitar que los frailes subiesen de peso o, en ese caso, obligarles a bajarlo.