El otro día en el estante de una biblioteca salmantina me llamó la atención esta combinación de textos que, hoy día, tiene implicaciones más que preocupantes. Juzguen ustedes mismos.

El otro día en el estante de una biblioteca salmantina me llamó la atención esta combinación de textos que, hoy día, tiene implicaciones más que preocupantes. Juzguen ustedes mismos.

Al paso que va la cosa se van a tener que añadir más rayas (y no de coca) a la banderita que lleva la democracia, la libertad y la prosperidad al mundo mundial. Si para eso hace falta una internvecioncita, una invasioncita, una guerrita… pues se hacen y ya está, que el que manda, manda y el resto a agachar el cogote y obedecer, que el imperio elegido de los dioses no puede errar. ¿O si?

Bueno, también se puede reducir el tamaño del tipo de letra, claro, y en unos años se podrá poner la lista del resto, los aún vírgenes, que será más corta.
¡Cosas veredes, Sancho!
Reir por no llorar:
Obama dice que no haber intervenido en Libia hubiera «traicionado lo que somos»
O dicho en idioma de la calle: ¡que culpa tenemos nosotros que los libios (irakies, egipcios, etc.) estén encima de nuestro petróleo!