Ay, querido familiar, como sé que te gustan los regalos, aquí tienes el de tu próximo cumple: ataúd y entierro completo. Espero que te guste y sobre todo ¡que lo uses pronto!
Firmado: Elinte Rés
P.S. No te olvides de ir haciendo testamento, que luego…
Foto hecha ayer en Roma, en el barrio San Lorenzo. Traducción: El regalo. Aquél útil. Ataúd de honor (¿lujo?) y funeral completo. 1250 euros.
Capturada ayer en Roma esta imagen de un anuncio de una universidad. Parece que para atraer a la gente a las aulas hay que recurrir a otras gentes cuyo mayor mérito es darle patadas a un balón. Igual en España vemos alguna con «tiktokers», «youtubers» o alguna de estas profesiones tan en boga últimamente. En cualquier caso es innegable que este es probablemente el momento en que el lanzabolas ha estado más cerca de universidad en toda su prolongada (desafortunada y afortunada) vida. ¡Ánimo, majo, de aquí al «Honoris causa» no habrá más de 500 o 600 goles!
Las pintadas -ya saben de mi obsesión por el tema- son a veces reivindicativas, a veces simples expresiones del ego y otras muy simpáticas y decorativas. Sí, simpáticas y decorativas a pesar de ser gamberradas.
Es en Italia, concretamente en Florencia donde los artistas del rotulador y el espray (quizá tan solo uno) se dedicó a «interpretar» las señales de tráfico. Vean unos ejemplos.
Luego siempre viene el aprovechado emprendedor de turno que dice: aquí hay pasta. En Italia lo de la pasta, ya es sabido, es un culto. Y se monta un negocio con el inventito ajeno. Dudo mucho que se trate del mismo «artista» porque la policía le habría metido mano. Sea como fuere aquí va la formalización de la gamberrada convertida en máquina de hacer dinero. Y es que si hay algo que los italianos saben hacer bien -muy bien- es vender y venderse. Ya podíamos aprender un poco por estas tierras.
Necesitamos una brújula con urgencia. Una que no use el magnetismo a ser posible porque es sabido que el magnetismo terrestre es errático. Como decía Battiato en los 80, busco un centro de gravedad permanente. A mi me hace falta uno que me ancle el concepto de arte que me da más vueltas que la cabeza después de una botella de ron (con hielos), después de una tarde de cañas. Vean esta obra de arte, con su cartela en la parte derecha que indica el nombre del autor, técnica (ejem), y título.
La foto, se lo juro, está hecha en un museo de Florencia. ¿No me creen?¿Parece que haya algún equívoco y que la cartela es de otra obrita a la derecha? Pues vean la obra de la derecha con, por supuesto, su cartela.
C.S.Q.D. (Como Se Quería Demostrar)
En conclusión: si la vista de la naturaleza artificial (jardín) a través de una puerta de emergencia es considerada una obra de arte es que estamos alcanzando las más altas cotas de la estupidez.
En alguna capilla o iglesia de Roma encontré esta advertencia: «Alarma activada – no cruzar». Un ejemplo más de que los turistas somos unos salvajes irreverentes y, también, del intento de la Iglesia por mantener las distancias.
Como saben bien quienes me conocen (y quienes visitan estas páginas) tengo una cierta debilidad por los mensajes escritos en las paredes. Aquí va otro mensajito, también de Florencia como el de ayer, cuyo texto «DIOS ESTÁ ESCRITO SOLO EN LAS PAREDES» va acompañado de una firma (NOYZ NARCOS) que me despista casi más que el propio mensaje.
Esta sí que se las trae. No supe (ni sé) interpretarla cuando hice la foto en Florencia. Les dejos a ustedes usar su imaginación, porque aquello de «-RESTRICCIONES+CIRCUNCISIONES», la verdad, no me acaba de cuadrar.
El texto dice «Turismo y burguesía habéis eliminado la poesía». Quizá no le falte razón, pero resulta curiosa la mezcla de culpables porque en realidad se puede decir que actualmente casi la totalidad de los turistas somos bastante burgueses.
Fruto de una obsesión por fotografias pintadas que tengo desde principios de siglo, les presento esta enigmática de «DIO LUPO», o sea dios lobo, el lobo dios, o algo semejante. Ignoro el significado o intención de tal combinación. Quizá la estrella de cinco puntas con las letras que la rodean aclaren el asunto, quizá sea una variante de «DIO BOIA», dios verdugo, combinación cuyo sentido es bastante más evidente. Ahí queda la foto hecha en Florencia.