Esta pintada florentina (con texto en inglés) reza «Deja de pensar en el dinero». Un gran consejo, sin duda, en los tiempos que corren.

Esta pintada florentina (con texto en inglés) reza «Deja de pensar en el dinero». Un gran consejo, sin duda, en los tiempos que corren.

Pues este es un ejemplo de alguien que busca trabajo de forma activa y con pocos medios. Foto hecha en Florencia en 2016 en la que la persona dice que busca trabajo (sin especificar más) y que tiene papeles, aclaración útil.

Fruto de una obsesión por fotografias pintadas que tengo desde principios de siglo, les presento esta enigmática de «DIO LUPO», o sea dios lobo, el lobo dios, o algo semejante. Ignoro el significado o intención de tal combinación. Quizá la estrella de cinco puntas con las letras que la rodean aclaren el asunto, quizá sea una variante de «DIO BOIA», dios verdugo, combinación cuyo sentido es bastante más evidente. Ahí queda la foto hecha en Florencia.

Otra pintada de Salerno, esta con el mensaje «¡He olvidado crecer un poco!». Esa es la traducción literal que, creo, en este caso estaría mejor usado el verbo madurar más que el crecer. Al menos me identifico más con este sentido y pintada.

El muchacho gamberro que hizo esta pintada en la puerta del garaje (de Salamanca) tomó al pie de la letra la prohibición que se intuye (aún) en el fondo. Así que si le pillaban no le podían echar la bronca, al fin y al cabo no estaba poniendo carteles. Si hubieran matizado…

Me disgusto, dice esta pintada italiana (de Salerno) con el sentido de «No me gusto». Hay algunos ratos que me identifico con esta pintada, créanme.

Imagen autoexplicativa tomada en la cuesta del Carmen, en Salamanca, hace ya un tiempito. Las comillas son mías (dijo el rey de las comillas).

Por si alguien lo ignora WASP, la firma del «peazo artihta» es, entre otros idiomas supongo, una palabra inglesa y un acróstico. Como palabra significa avispa. El acróstico es de White Anglo-Saxon Protestant, useasé, Anglosajón protestante y blanco, ese grupo que, dominado por los judios yanquis, domina a duras penas el mundo actual. He dicho.
En la báscula de Villagonzalo de Tormes hay una báscula de uso público que tiene un monederito para hacerla funcionar. Como ha sido objeto de alguna rapiña penosa (no creo que sacaran del robo ni para dos cafés) decidieron hacer la curiosa pintada que ahora decora la puerta, asómbrense: ¡Prohibido robar! Solo les ha faltado -para rematar- (7º mandamiento).
Ahí queda la buena intención -de dudosa utilidad- de dicha pintada.

Los desamores son siempre dolorosos y cada uno sale de sus garras como puede. El autor (o autora) de esta pintada lo hizo guarreando una pared con la pintada que reza «NO TE AME, PUTA». La ausencia de tilde ya nos indica la jaez de su ejecutor/a. Tiene todo lo que tiene que tener: fea, grosera y rastrera. Un lujo, vamos.
Creo que se encontraba en el pasaje de Santi Spiritus, en Salamanca.

Coger un rotulador, lápiz, tiza, o vaporizador de pintura y arreglar una pintada es un arte. Ojo, arreglar no significa tachar, estropear, ocultar o vandalizar un mensaje. No, se trata de darle un giro convirtiéndolo en algo distinto. A veces hasta divertido, como el ejemplo que les muestro. Un cachondo arregló el cartelito prohibitivo de «No aparcar» y lo convirtión en «No ladrar», juego de palabras que en inglés es fácil (como pueden comprobar), pero no tiene mucho sentido en español. Ahí queda la gracia que fotografié en Irlanda.

Por cierto, la pegatina verde también tiene su gracia. El texto que contiene es «OINK, OINK», onomatopeya autoexplicativa.