Si es que el ser humano no tiene remedio, o amenazas y castigos o nada. En la foto se puede ver unas señales pintadas en el suelo irlandés en el que avisan a los dueños de perros que recojan las heces o sino serán multados: «Recoge o paga», así de lacónico. Ignoramos si también será efectivo u ocurrirá lo que por estas tierras.
Y no, no me acuerdo del lugar donde hice la foto. La calle Colón de un lugar cuyo escudo es una torre de castillo. Igual hasta algún paseante virtual anda con ganas y tiempo y nos desvela el misterio misterioso.
Hace unos años ya, en el infame 2020, cuando la pandemia, había gentes que no se querían vacunar porque pensaban que nos inyectaban un chip de control. Los consipiranoicos de 2ª eran los que pensaban estas cosas y otras de las que mejor no hablar este día. El caso es que hubo quien les dijo: «¿Para qué te van a poner un chip gratis y sin tu permiso cuando todos tenemos un móvil nuevecito que pagamos nosotros y por si fuera poco también pagamos la conexión? La comodidad es la comodidad, dicen los usuarios de estos chismes tan listos, eso que han dado en llamar con el anglicismo «smart phones», useasé «teléfonos inteligentes». Esa y otras son las razones para estar siempre on-line (conectados) y tener -y pagar- todo tipo de chismes que entreguen nuestros datos váyase a saber a qué endiablada empresa.
Tras este gargajo de veneno que he lanzado -y por el que pido perdón- les coloco aquí a nuestro asiduo público (y pública y públique y demás) esta foto tomada en Alemania, concretamente en Frankfurt AM que reza «SMART PHONES DUMB PEOPLE» cuya traducción a nuestra denostada lengua sería «TELÉFONOS LISTOS GENTE IMBÉCIL» y que el refranero clásico podía acoger bajo aquél de «Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces».
Hala, me voy al sobre antes de que me den ganas de seguir escupiendo veneno.
Visto que el gobierno no cayó el 18-J, me he ahorrado una pasta en cañas, aunque también me he perdido las risas. En fin, habrá que esperar a que caigan Donma y sus secuaces en otro momento. Por eso les dejo con una pintada, instalación o recomendación que fotografié en Salamanca hace unas semanas y que viene ad hoc.
Vean esta foto de pintadas y repintadas hecha, si no recuerdo mal, en Espinosa de los Monteros (Burgos) y disfruten de la guerra civil en versión siglo XXI. Es más suave que la del siglo XX, sin duda, y esperemos que todo quede en diatribas pictóricas y que el talante democrático haga presencia. Hace falta. Mucha falta.
Una de las muchas estafas sociales es denunciada por un anónimo personaje que ha fotocopiado y colocado estos carteles en los contenedores de Valladolid. El texto no puede ser más explícito: «No es de justicia que unos pocos puedan poseer todo el planeta y la mayoría no tenga ni para subsistir, (a) esto lo llaman civilización». Pues si, señor mío, esto es la civilización puesto que entre los animales esto no pasa, al menos a estos niveles. Usted se queja desde el punto de vista español y lego, pero hay otros que se quejan desde el punto de vista yanqui y además, de legos, nada de nada. Toca esperar a que las vueltas de tuerca que están dando (y lo que queda…) sirva para despertarnos de una vez.
Tomada en Villanubla, en Valladolid. Declaración de principios de una o dos personas que, vaporizador de pintura en mano, demuestran: incivismo, mal gusto, estupidez. Es evidente que se pueden poner mejores cosas pintadas en las paredes, como se puede apreciar en este enlace.
Observo últimamente la costumbre de plantar pintadas con vaporizador en las paredes de locales para anunciar su venta. Atrás quedaron aquellos tiempos en que se hacían letras perfiladas con regla, atrás quedó el cartel impreso, tragado todo por la absorción de generaciones anteriores de costumbres de los más jóvenes. Así, este señor (y podría poner una docena de fotos sin mayor esfuerzo) ha hecho de su local una bella decoración. Claro, que como lo tiene a la venta/alquiler, tres narices le importa que esté feo. El que venga detrás que arreé, máxima de este santo país.