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Con tal de vender…

El sexo vende. Está claro, está muy claro y este hecho es muy usado. Cada año que pasa vemos la evolución. Ejemplo, en el 2001 o así cuando comenzó «El gran hermano» (pobre Orwell, por cierto), las friegas se vendían en la tele bajo los edredones. En estos años en «La isla de las tentaciones» los escarceos se muestran en primer plano. Supongo que en algún lustro más la cosa llegará a no poder diferenciar entre el porno duro y los (así llamados) «Reality shows».

Al turrón, Acechor, al turrón.

Cierto, vean que la publicidad -muy sagaz ella- aprovecha esta permisividad social (Si Paco levantara la cabeza…) para vender. Aquí están, ñoras, ñores, las «orgías y chochinos» producidos por algún asturiano que, al socaire de los tiempos, vende sus chucherías.

¡Ay, quién estuviera en Asturias en algunas ocasiones!

Estado de la cosa

Foto de un anuncio en una de las pantallas del aeropuerto Fiumicino (Roma) en la que la modelo vestida con traje otrora masculino se despatarra frente al público. No sé de dónde habrán sacado el concepto patético de que copiar las actitudes de los machos dominantes hará un mundo más igualitario. Ni idea, lo peor es que es una idea que parece universal.

¡Te tengo una sorpresa!

Ay, querido familiar, como sé que te gustan los regalos, aquí tienes el de tu próximo cumple: ataúd y entierro completo. Espero que te guste y sobre todo ¡que lo uses pronto!

Firmado: Elinte Rés

P.S. No te olvides de ir haciendo testamento, que luego…

Foto hecha ayer en Roma, en el barrio San Lorenzo. Traducción: El regalo. Aquél útil. Ataúd de honor (¿lujo?) y funeral completo. 1250 euros.

Ideas publicitarias

Vean este cartel (la foto ya tiene tiempito) que había en el camino de las aguas de Salamanca, concretamente en un comercio llamado «La hermosa». Como tienen otro comercio llamado «La gamba» han hecho un club de fidelización al estilo de los grandes almacenes. Club: «La hermosa y la gamba» El nombrecito se las trae, pero salva la papeleta, cosa que no hace el publicista de turno con los siguientes elementos: frutas, congelados, los dos logotipos, las «ventajas» y una muchacha (¿su novia o hija?) blandiendo la tarjeta. La composición y el resultado final son lamentables y además  la vista del cartel y ya haciendo cachondeo: ¿Y dónde está la bella gamba?

La tentación

Bello ejemplo de cómo anda la sociedad. Foto tomada hace unos días en el centro de Valladolid, en Teresa Gil, junto a la tienda Xocoa dedicada a la venta de variantes de este producto. Desde luego el enjuague preparado por el cartel y el lugar de anclaje no deja insensible. Nótese la dicotomía producto-basura, la flechita que dirige la atención hacia la papelera, como indicando el lugar natural de las bolitas marrones, así como la paradoja inmediata tentación-candado. Se podría cambiar el eslogan «¿Puedes resistir la tentación?» por otra frase como «Deposite aquí la mierda de su perro». Bueno habría que añadir un guantelete en la mano para evitar lo evidente, pero la publicidad sería igualmente válida. Igual con la crisis, hay que empezar a reciclar también los mensajes publicitarios.

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