Cepillos siglo XXI

A estos no hace falta ponerles un candado, al menos no uno de los clásicos, de llavecita y eso, aunque seguro que lo tienen, pero el riesgo no es -en este caso- muy físico y sí muy «espiritual», vulgo inalámbrico. El caso es que aquí tienen en la foto (mala) el sistema actual, informático y novedosos de recibir dineros en las iglesias, los sacaperras, vamos. Este de la foto está en Roma, bien cerca de la estación del tren Termini, en Santa Maria Maggiore. Hay que reconocer que los limosneros de toda la vida se están quedando para la chatarra.

Biblioteca de los Sin Dios

Fue hace un siglo, poco más o menos, en esa época convulsa que precedió al golpe de estado del 36 (vulgo «guerra incivil»), cuando se publicaban curiosos opúsculos dentro de la colección «Biblioteca de los Sin Dios». En este artículo se puede leer más sobre el asunto, curioso de verdad, en que estuvo bien entretenido Augusto Vivero. En él se encuentra una relación de las obras publicadas, algunas de ellas aparecen en la foto de más abajo, publicidad incluida en otra de las colecciones «La novela proletaria». Concretamente esta venía en la obra «Abel mató a Caín», de Ramón Franco Bahamonde (hermano del que fuera dictador).

A lo que parece la «Biblioteca de los Sin Dios» causó gran revuelo en aquellos tiempos y, me temo, pasaría lo mismo en estos nuestros si «Ediciones Libertad» siguies existiendo. Muchas cosas han cambiado en este siglo transcurrido, unas para mejor y otras permanecen inalterables: el dinosaurio de la opinión social se desplaza con lentitud exasperante.

Carne resurrecta

Este año, en las fechas que vivimos y con los acontecimientos que en ellas ocurren, me acordé ¡cómo no! de el gran Cuerda. Concretamente de la canción «Apocalipsis» que Agustín González borda en una interpretación -habitual en él- magistral. Aquí está el video donde se canta aquello de:

¡Apocalipsis!¡Fin de la Historia!¡Juicio final y carne resurrecta!

La foto es de una escultura del cementerio de Palma de Mallorca.

Vanitas vanitatum…

Superando el absurdo de los absurdos, el presi Trump ha anunciado que construirá una biblioteca sin libros. Eso sí, con una gran escultura de su inolvidable persona en doradito y 14 metros (unos 4 pisos) de altura física (para compensar la bajeza moral, suponemos). A mi me recuerda que Stalin también colocó alguna de su persona (en bronce, eso sí).

No estaría mal recordarle al presi que está arrasando países a su antojo aquello de «memento mori», familias más nobles que la suya (no es difícil) han pasado al olvido. De momento parece que lo más grande que ha hecho en EE.UU. (su «America») es engordar la vanidad.

Aquí está el artículo en pdf por aquello de las amnesias de la red.

Me parece que la foto la hice en una iglesia de Florencia, pero a estas alturas no me acuerdo del nombre, han pasado como doce años…

En estos días aciagos…

¿Hemos aprendido a disfrutar de lo macabro? Me temo que sí. La semana en curso es aquella en la que la tortura, el martirio y la sangre se convierten en espectáculo. No estoy hablando de la agresión yanqui-sionista a Irán, no. Se trata de la que los catolico-apostolico-romanos llaman santa y en la que la expresión del morbo alcanza a gran parte de la sociedad española. Bueno, también de otros lugares, ya lo sé, pero el que me queda más cercano es el de esta.

No estará de más recordar que la llamada «Pasión de Cristo» es en realidad un episodio de tortura y muerte de los judíos contra un judío, pues esto era el tal Jesucristo. Han pasado, se dice, unos 2000 años desde entonces. Ahora se puede matar a miles de tipos con la misma tranquilidad y legalidad que antaño, solo que ahora las víctimas son los palestinos. Se ha avanzado mucho, sin duda porque la horca es bastante más rápida que la crucifixión y hasta las cámaras de gas, al parecer. Por lo demás, como se puede apreciar, nada nuevo bajo el sol.

Como la memoria de la web es frágil, aquí tienen el pdf del artículo citado.

Adoctrinamiento escolar

Esa guerra que hace años se desarrolla, entre la comunidad catolico-apostolico-romana y el pretendido estado laico, sigue ahí, actual como otras guerras.

Enmarcado en esta guerra está el cartel cuya foto les presento más abajo. La hice en Mallorca, en alguna iglesia cercana a la catedral de Palma. Es curiosa. Sin entrar a analizar el contenido, cosa que no está pensada en este santo blog, y que daría para una tesis, me llama la atención el intento de que no aparezca la palabra religión, que se sustituye por «reli», banalizándola, quitándole peso. Luego los mensajitos del cartel en cuestión no tienen desperdicio: desde el «amor» a la naturaleza (domingo de ramos, belenes) a la toma de decisiones (diablo de negada existencia por la propia iglesia), deleitarse con la realidad (la suya, claro)… No sigo porque también la gentecilla (o robotes) que frecuenten esta página tienen derecho a despotricar.

Adaptación

Si se trata de vender hay que darle al público lo que el público demanda. Al menos en parte. Vean este sacaperras de velitas fotografiado en Mallorca en el que se anuncia adecuadamente que el inventito es ecológico. Le falta también ser vegano para que todo el mundo (o casi todo) quede contentito y ponga su monedita en la hucha que, no nos engañemos, al fin y al cabo es de lo que se trata. ¿O no?

No está mal tampoco notar que la inteligencia natural media está disminuyendo a pasos agigantados y hay que poner otro cartel que indique que por la ranura de la pasta no se deben meter cerillas. Imagino que para el hipotético caso de que haya billetes adentro y se prepare la de San Lorenzo.

De todos los colores

A cada creyente su producto. Vean esta hucha-cepillo-sacaperras fotografiada en alguna iglesia de la que no puedo acordarme, son muchas las que visito para apreciar el arte, no se vayan a creer alguna otra cosa. Dijo Buñuel «Soy ateo gracias a dios» y me identifico un tantito con su pensamiento en este tema. Que conste que dios lo pongo con minúsculas porque me da igual uno que otra (sí, con a), tendría la misma forma de pensar fuese el dios que fuese, me temo. Me acuerdo ahora de una pintada que vi hace años «DIOS ES NEGRA», ponía en aquella que, por desgracia no fotografié. Este grito es de la teología feminista del siglo pasado que… al turrón, Acechor, que te despistas.

Vean la foto más arriba comentada con la leyenda «Stmo Cristo Negro». Hala, un santito para gusto, un cristito para cada necesidad. Por imaginar, y pedir, que no quede.

Originalidad ante todo

Antes de que empiece con la andanada de semana santa (que la tengo en la recámara) os pongo otra foto que denota originalidad por partida doble: por el nombre y por ponerlo en «tontinglis». No me acuerdo de donde la hice, pero es que da igual, estas cosas las hay por todas partes, son como los mohos, no hay quien pueda con ellas. De hecho en esta foto hay dos por falta de una.

Peluqueros

Debe ser una profesión maldita ya que muchos de los locales dedicados a ese negocio esconden tras terminología inglesa tal hecho. Ejemplo, otro, de la serie «Tontinglis» está en la foto. El negocio es un «Hair salon», o sea, una peluquería en román paladino. En Madrid estaba, si recuerdo bien, el lugar donde hice la foto. De hecho el nombre del lugar no deja lugar a dudas, bien castizo.