Y no se trata hoy del término musical, no. O quizá sí, se trata de la misma cantinela repetida una y otra vez hasta que (Göebels dixit) de tanto mentir al final acabemos creyendo la patraña.
Ayer (más o menos) era el Sadam Hussein, hoy el ayatolah Kahmeini, mañana…
Les traigo aquí un artículo enviado por la encarnación anterior del hoy autodenominado «Ernesto Laguna Verdana». Dicho de otro modo, el que se esconde tras ese heterónimo.
