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Cuadraturas de círculo

En realidad este es el intento de triangulación que tantas vidas ha costado: la trinidad. Aquello de que dios es uno y trino. Esta es la forja de un edificio de Oporto que dice en latín esa historia que, entre otras, es parte del cisma protestante. Reza el texto (nunca mejor dicho) en grande: SOLO A DIOS HONOR Y GLORIA. En chico hacia el centro apuntan bandas que dicen ES, los vértices del triángulo son PADRE, HIJO Y ESPÍRITU, y los lados del dicho triángulo dicen NO ES. Todo esto en latín, claro, que venía siendo la manera de que las cosas parecieran más exóticas, tal y como hoy ocurre con los omnipresentes anglicismos. Esto no ha cambiado con el tiempo, como pueden apreciar los sufridos visitantes a este blog.

Hay que ver qué ingenio, vaya comeduras de tarro, vaya retruécanos, vaya recovecos… En fin, cosas de otros tiempos que, estas sí, afortunadamente empiezan a caer en declive. Por su propio peso.

Más exvotos

Esta foto es de una tienda de Oporto en la que se venden exvotos ya listos para su «consumo». Así los fieles no tienen más que pagar y depositar. Recuerdo haber hecho una foto con exvotos de cera de diversas partes del cuerpo en Vila do Conde, también en Portugal y otra en Florencia. Los exvotos, a veces, piden favores a los espíritus y otras le agradecen los recibidos. Así que se pueden ver, en ocasiones, con forma de: mano, pié, pierna, cabeza, brazo, corazón, pulmón, hígado, ojo, lengua, etc. En el etc se puede poner la imaginación más lasciva y no andará lejos.

Es curioso (a pesar de que apenas es visible) el de la parte inferior izquierda que recuerda la venus de Willendorf, lo que demuestra que habrán pasado unos miles de años pero las creencias más arraigadas se resisten a desaparecer.

Exvotos por el mundo

Existe la creencia de que los dioses (o diosas, que ya hay gente torciendo el morro) nos escuchan y nos hacen más caso si les hacemos ofrendas. Esas ofrendas son los llamados exvotos, por si alguien que me lee no sabe de qué va la cosa, aquí hay más información.

Vean este ejemplo curioso de exvotos hechos al borde un laguito en Conemara (Irlanda). Resultan curiosos por el colorido, por no creo que al pobre árbol al que han cogido por sujeción le haga la menor gracia. Da igual, es para «seres superiores», así que árbol arriba o abajo…

«Arte»

Y la mierda se convirtió en arte por obra y gracia de Piero Manzoni en 1961, ampliando las gracetas de Marcel Duchamp, como el urinario convertido en obra llamada fuente.

Siguiendo sus divinas enseñanzas el artista cuya obra pueden uds. apreciar (ejem….) colocó unos rollos de papel higiénico colgando de un ventilador. Por si quedaba alguna duda de la intención le añadieron el consabido urinario vertical quizá como guiño a la obra de Duchamp.

La foto fue hecha en el museo Berardo, en Lisboa junto a la torre de Belem. No recuerdo si formaba parte del fondo permanente o era una muestra temporal. ¡Menos mal que no colocó el famoso calcetín lleno de mierda en ese ventilador, tal y como narraba Gomaespuma hace un porrón de años.

P.D. Confieso que, en este caso, la utilidad de la obra en caso de necesidad es más notoria.

A ver si con gracia…

La idea de Conchi de decir la cosa con gracejo no sabemos si ha funcionado en el sentido que pide en el cartel, pero al menos lo ha hecho para dar publicidad al bar del hogar del jubilado, en la calle Mayor de Sánchez Ocaña de Béjar (Salamanca).

No piense alguien que por el el bar del hogar del jubilado es necesario este cartelito. No. He visto muchas instalaciones semejantes en lugares cuya edad media supera en poco la edad de votar que adolecían del mismo problema, ergo, no es cuestión de edad. Más bien de educación (o falta de ella), de mala leche, de exceso de destilados en sangre o mezcla de todas ellas.

Destilando mala leche

No me puedo acordar de ningún modo de dónde hice esta foto pocos días antes del 19 de marzo de 2017. Hay que ver la mala leche que destila el mensajito. También puede ser que trate de una broma, claro, pero sería de muy mal gusto. La vida en sociedad es siempre fuente de inspiración y fomento de la mala leche, ejemplos hay a menudo en los periódicos. Busquen, busquen, que no tardarán en darme la razón.

Pa lo que hemos quedao…

Hubo una época en la que poseer un libro era un tesoro. Había gente que los miraba con ahínco sin poder descifrar sus contenidos. Hoy, sin embargo, miren para lo que se usan en algunos casos como el de la foto: ¡para calzar una mesa!

Habrá quien piense que quizá el libro es tan malo o tendencioso que ese es su mejor o casi único destino. Casos hay, sin duda, algunos hasta -dicen- escritos por los dioses cuya función en ese lugar, como sustentación y nivelación, al menos sirven sin incordiar.

La foto fue tomada en Nápoles (Italia), por si la curiosidad les carcome el cerebrillo reblandecido por la ingesta masiva de series.