El otro día en el estante de una biblioteca salmantina me llamó la atención esta combinación de textos que, hoy día, tiene implicaciones más que preocupantes. Juzguen ustedes mismos.

El otro día en el estante de una biblioteca salmantina me llamó la atención esta combinación de textos que, hoy día, tiene implicaciones más que preocupantes. Juzguen ustedes mismos.

Ejemplo de chapuza vista en las ruinas del monasterio de Sandoval, León. La obra tiene pinta de estar hecha hace décadas o incluso siglos, la demostración de que el «déjalo así de momento, que ya después…» lleva mucho tiempo incrustado en nuestro ADN.

Vean este magnífico ejemplo de cómo con poco presupuesto se puede hacer una obra que, no gustando a todos, cumple su función, reutiliza y además se integra en el ambiente siendo, encima, barata. A tomar en cuenta.
Está en el monasterio de Sandoval, en León.

Igual es que soy muy burro y no acabo de entender estas «instalaciones» como «arte». Esta «pedazo obra» de un «pedazo artista» (o pedaza, a saber) se encuentra en las ruinas del monasterio de Sandoval, en Léon.
Disfruten del engendro si pueden. Yo, como burro que soy, tendré que esperar que me lo expliquen como obra de arte, porque a mi me parece -simplemente- una «ocurrencia».

Vean esta solución encontrada en una carretera de León hace unos días. No intenten voltear la cabeza para leer el cartelito, igual se luxan las vértebras.
¡Ay, excelencia en el trabajo!¿Dónde te encuentras?

Por cierto, el monasterio de Sandoval, donde nos dirigíamos, es una visita muy recomendable.
Al paso que va la cosa se van a tener que añadir más rayas (y no de coca) a la banderita que lleva la democracia, la libertad y la prosperidad al mundo mundial. Si para eso hace falta una internvecioncita, una invasioncita, una guerrita… pues se hacen y ya está, que el que manda, manda y el resto a agachar el cogote y obedecer, que el imperio elegido de los dioses no puede errar. ¿O si?

Bueno, también se puede reducir el tamaño del tipo de letra, claro, y en unos años se podrá poner la lista del resto, los aún vírgenes, que será más corta.
¡Cosas veredes, Sancho!
Valdevimbre, León. Restaurante «La cueva del cura» con espectaculares tortillas guisadas, mollejas y otras fruslerías tan deseables. A la entrada se puede ver lo de la foto.

En este concierto, que se celebró en Béjar el día 21 de diciembre, el precio de la entrada era una botella de aceite. El cartel, realmente, dice «Aceite por música y fe». La música la escucharás y la fe -suponemos- será la que tienes en que el aceite vaya donde debe. ¡Qué cosas, leñe!

Visto hace un par de días en la puerta de Zamora, en Salamanca. Resumen: El muerto al agujero y el vivo al castañero. Cosas del invierno.


Hace años apareció en las calles salmantinas una pegatina que se esparció por la ciudad, el mensaje que tenía era: «Viki eres muy fea». Me suena haber publicado una entradita con el asunto, pero no la he encontrado, así que puede que mi memoria o la de la web estén fallando. También me suena haber leído en algún otro blog los improperios que alguien lanzaba contra la pintada que era interpretada como «machista». Todo esto sin saber si Viki era de un sexo, del otro o de ambos. El caso es que el otro día me encontré esta versión nueva que, sin embargo, no estaba en una pegatina sino en una pintada en un garaje de la calle Fernando de la Peña. Aquí se la dejo sin más comentario porque creo que esta noche no he bebido lo bastante como para comprenderla.
