Cuanto más sé más me espanto

Según parece para conseguir desarrollar la bomba atómica (las, mejor dicho), Israel entre otras lindezas se dedicó a robar bebés a los propios judíos de Yemen para exportarlos como material de experimentación a los EE. UU. Lo dice este rabino del video y también, al parecer, lo reconoció el jefe de los genocidas, Bibi, hace ya unos años. Si esto no merece un castigo divino es, sencillamente por no hay ningún dios o, si lo hay es mejor no pensar qué será lo próximo que se le ocurrirá para empeorar la ya jodida situación visto el nivel de maldad que puede alcanzar su pueblo elegido.

Lástima que hoy no les pueda entretener con alguna de mis estupideces habituales.