Cosas veredes que harán hablar a las piedras

coleccion-rosariosBuscar gente que compre en el lenguaje de los mercachifles actuales se dice: buscar nichos de mercado. Pues el último que han encontrado (por dos lados distintos) es el de las beatas. Con el año nuevo (y con el final del verano) viene siendo habitual ya desde hace años que nos bombardeen la cabeza y nos invadan la casa con colecciones de lo más variopinto. El fin último de las mismas no es fomentar el vicio del coleccionismo, no. Es sacarnos las perras que nos sobran con atractivos productos que toquen nuestra fibra sensible, puesto que los que tocaban la envidia ya los agotaron hace tiempo. Y es por eso que sacaron la colección de cuentos troquelados, de réplicas de coches viejos, de libros de la infancia. Toca ahora, ñoras y ñores, el turno de sacarle las mantecas a las viejitas que atesoran sus magras pensiones en las cajas de ahorros. Se acabó, estosololoarreglamosentretodos.org aunque haya futilizar lo más sagrado o desvalijar a los más desvalidos. Es el sistema del FMI, quitárselo a los pobres para dárselo a los ricos.
Vean en la foto la penúltima ocurrencia de los mercaderes de sentimientos, de los ladrones de oficina, de las tentaciones de billetera: la colección de rosarios.
Un conocido periódico, pude comprobar el otro día, tiene la misma colección como reclamo para poder vender (o intentarlo) sus ejemplares. El mundo del periodismo ya no vale nada, sólo el regalito que se puede adquirir de forma conjunta-e-inseparable. Más valdría dar noticias en lugar de rosarios, pero este país siempre se ha distinguido por dar más importancia a las trascendentales supercherías que a las cruentas realidades.
No importa lo que pase en este valle de lágrimas si nos espera un venturoso mañana etéreo… o una pulsera pogüerbalans que nos asista.
Como dice uno que conozco: «dios aprieta pero no existe». Como la cárcel para los políticos, añado.

Olivos, acebuches y aceitunos: todos unos

Fotografía tomada en la plaza de Madrid en Valladolid (España) en la que se aprecia quien comparte el edificio, los otrora sindicatos rojos (hoy sólo en el color del logo) y los declarados empresarios azules (algunos hasta de sangre). Para que luego digan que la realidad no es un baño de realidad. Sólo hay que salir a la calle y mirar. Claro, HAY QUE SALIR A LA CALLE Y MIRAR, que no es lo mismo que mirar a la tele y callar. Todavía nos queda por aprender ejemplos como el de los griegos y los islandeses, pero tiempo al tiempo, que Esquilache vio multitudes enajenadas y eso puede cualquier día volver a pasar. Espero.
Por si alguien se pregunta quienes son los acebuches a que se refiere el título le diré que son eso los que HACEN BUCHE que en esta piel de toro maldita, los que más buche exhiben son los políticos.

empresarios-y-sindicatos

Amantes del maquillaje (Mac-y-llaje)

La gente es la leche. Hace un tiempo hacía un comentario sobre un momento de ineptitud informática que un lector interpretó como malfuncionamiento del sistema operativo. Sin entrar en más discusiones con él, no me digne a contestar un comentario en que me decía que me comprase un Mac, que por lo visto a los ojos de sus poseedores es lo «mac de lo mac, oshea». Pero da la casualidad que el diablo ha traído a mis manos hace un mes un MacBook fenecido (no arranca) del que he extraído el disco duro para recuperar los datos que su poseedora había ido juntando sin la precaución de hacer copias. Pues bien, les muestro a continuación el resultado de abrir los dos discos duros el del Mac y el del PC-Linux–Ubuntu. Adivine el avispado lector cual es el que corresponde a cada uno.

get-a-life-get-a-posix

¿Difícil, verdad? Es que da la casualidad que hace ya tiempo los de Apple se dieron cuenta que en lugar de andar desarrollando un sistema operativo, tarea costosísima en tiempo y dinero, era más rentable adaptar uno ya hecho, de modo que cogieron un POSIX (un FreeBSD, creo) y lo maquillaron para que sus usuarios gozasen con el interfaz. También hicieron cambios en la arquitectura del sistema que hace tiempo montan procesadores como los de cualquier PC porque de hecho no son más que un PC pintado de colores, bonitos y caros, pero colores.

Por cierto, que la avería diagnosticada por el reparador oficial supone 385 euros + iva, casi nada, mejor comprar otro bicho-del-demonio, que es lo que ha hecho su otrora feliz propietaria.

Me voy a dormir, que ya va siendo día…

Lideresa dixit

Sobre la nueva ley del tabaco, dice la Sra. Lideresa madrileña doña Esperanza Aguirre:

«Dentro de poco, Zapatero nos va a decir también qué tenemos que hacer con nuestra pareja en el dormitorio»

Digo yo que:

  1. Es la derechona más recalcitrante la que ya, hipocritamente, nos dice con quien y como  meternos en nuestra cama.
  2. Es la Iglesia Católica (afín a la derechona más recalcitratente) quien hipocritamente nos dice con quien y como nos podemos acostar.
  3. El PP, el partido al que presuntamente pertenece la Sra. Lideresa, ha sido uno de los partidos que ha votado en el parlamento español a favor de la bienvenida y deseada ley del tabaco.
  4. Otras consideraciones sobre esta ley.

Avances en recepción de TV (Ja, papa, cómprame una pirabólica)

ja-papa-comprame-una-pirabolicaDecía D. Miguel de Unamuno «que inventen ellos«, pero de eso ya hace tiempo y además no está claro lo que quiso decir o incluso si lo dijo. Polémicas filosóficas aparte, la foto autoexplicativa (nunca mejor dicho) ha sido tomada hace un par de días en Valladolid. No sabemos si se trata de un prototipo desarrollado en el Parque tecnológico de Boecillo, pero está claro que en este país también se innova. ¡Temblad, chinos!

Nuncabajistas, ¡cómo os echo de menos!

la-vivienda-no-baja-nuncaNo hace mucho los padres (tranquilos, no diré nombres) decían a sus hijitos e hijitas: invierte en vivienda, hijo, que la vivienda nunca baja. Una amiga dice, con razón, que la boca es de lo más castigado. Pues como ejemplo muestro una foto (podría tomar docenas en menos de una hora) de lo errado de afirmación de los que se llegó a llamar «nuncabajistas» que eran -curiosamente- los que invertían en vivienda.
Ha llegado a mis oídos el caso (tranquilos, no diré nombres) de una pobre gente que cambia de país bastante a menudo. Y les han pillado tres burbujas, dos en países europeos y uno sudamericano.
Y todo esto me pasa porque «Me acuerdo mucho pero mucho de la historia de España. Es más, yo creo que siempre tengo presente la historia de España». Frase sacada de la genial película «Amanece que no es poco» de José Luis Cuerda.

«Absurdeces» hispanas

España, este Grande y Libre país como algunos siguen intentado cacarear, es el lugar donde ocurren cosas como esta:

«Un piso más pequeño que la plaza de garaje»

España, el país donde es más importante tener un lugar donde guardar el buga con el que fardar a todo trapo por las calles y carreteras, más importante que tener (como anuncia aquél documento de 1978, ver artículos 35 y 47) efectivamente el acceso a una vivienda y trabajo dignos.

Rebajas antes de las rebajas

rebajas-antes-de-las-rebajasO, traducido, sortear la crisis al mismo tiempo que la legislación vigente. La legislación (en España) no permite la palabra rebaja más que en ciertas épocas y con ciertas condiciones. Pero no importa. Se pueden hacer fintas legales para soslayar lo que haga falta. Y si no lean ustedes los periódicos que a diario publican noticias sobre gentes acusada cuyos delitos prescriben. Para ello es necesario disponer de buenos abogados y dar tiempo al tiempo, que los chorizos más ricos son los que se cocinan a fuego lento, con calma. En fin. Que en esta tienda la foto tomada hace dos o tres días anuncia en letra <sorna>pequeña </sorna> las ganas de vender que tienen los dueños. Bueno, todo correcto, siempre hay ganas de vender. Pero si tiramos del hilo mental nos preguntaremos ¿y ese 30% restante les da para vivir? La respuesta es que los comerciantes, al menos algunos, tienen unos márgenes tan elevados que incluso con ese 70% de descuento siguen ganando dinero. Pues entonces ¿porqué no bajan los precios? No, si están bajando. ¿porqué no bajan los precios sin anunciar rebajas? Porque piensan que la crisis en un par de meses más está olvidada. Porque piensan que somos gilipollas, porque nos vacilan, nos roban y encima se lo tenemos que agradecer (que nos hacen rebaaaaaaja). Total, que muchos empezamos a pensar (o llevamos pensando ya tiempo) que esta crisis está poniendo orden en un desmán que empezó hace muchos años. También pensamos que el desmán no ha hecho más que empezar y que llevará decenios y sangre arreglarlo. Vamos, que al paso que vamos dentro de poco los terribles 80 nos parecerán cosa de risa.

Y de aquellos polvos, estos lodos (avances en recuerdos turísticos)

pines-viagra-albufeiraLa consecuencia lógica del uso del viagra portugués, el piri-piri que ayer comentábamos, se deja ver en la tienda de enfrente. En la foto pueden apreciar el expositor de insignias (ahora les llaman «pins») que tiene la tienda justo enfrente del iluminado publicista de la guindilla. Vean la variedad de posturas distintas que dan lugar a tantos productos distintos como para formar, casi, un kamasutra. Una tentación para el viandante turista que busca un artículo distinto a esas espantajadas a que nos tienen acostumbradas las tiendas de recuerdos. No duden en usar el botón derecho para ver la imagen en toda su magnificencia.

Una de risas

viagra-albufeiraNo todo van a ser penurias en esta vida. Miren cómo anuncia un comerciante portugués el piri-piri, mejunje al que los lusos son bastante aficionados. Se trata de una maceración de guindillas piri-piri (de las que toma el nombre) en aceite, vinagre, y otros condimentos con la que aderezan las comidas. Lo fabrican en sus casas de modo artesanal y, por supuesto, también se vende ya confeccionado para deleite de los más vagos, ocupados o inútiles. No les recomiendo que lo prueben (como afrodisíaco) a no ser que tengan prisa por coger algún avión, en cuyo caso puede que, incluso, no necesiten avión.
Como son estos portus, que dejan atrás a los de Bilbao. Bueno, igual es que los de Albufeira son el equivalente bilbaíno en tierras de Viriato.