Archivo por días: 12 octubre, 2007

Monarquía, República y democracia

Parte de un comentario firmado por Jaume d’Urgell, leído en Escolar.net en la entrada ¿Qué República?:

«No hay democracia, porque el gobierno designa a los fiscales a su antojo y conveniencia. No hay democracia, porque cada cuatro años elegimos únicamente al Legislativo, siendo éste quien nombra al Ejecutivo de entre sus propios miembros, para renovar juntos al Judicial, por tercios, cada seis años. No hay democracia, porque el Tribunal de Cuentas apenas tiene capacidad de maniobra. No hay democracia porque la fiscalía anticorrupción está presupuestariamente asfixiada y adolece de un grave déficit competencial. No hay democracia porque mantenemos tribunales de excepción. No hay democracia porque casi todos los medios de comunicación se encuentran en poder de diez personas. No hay democracia, porque no hay garantías judiciales frente a los abusos de poder, malos tratos, instrucción de procesos en base a pruebas ficticias. No hay democracia, porque se está destruyendo la enseñanza pública y laica en beneficio de la privada y esotérica. No hay democracia porque se secuestran publicaciones, se clausuran periódicos, se encarcela a periodistas, se procesa penalmente a manifestantes acusándoles de haber quemado una hoja de papel.

“Gracias al rey tenemos democracia”

Afirmar que gracias a la monarquía tenemos democracia, constituye un grave insulto a la razón, un atentado a la verdad y un acto de fanatismo teocrático. Analicemos, por favor: el gobierno de todos, no puede proceder del gobierno de uno. Es una contradicción manifiesta. Resulta insostenible.

No es cierto que tengamos democracia gracias al rey, y no es cierto, para empezar, porque la jefatura del Estado no es un cargo público, sino que forma parte del patrimonio particular de una sola familia, cuyos intereses prevalecen por encima de los intereses de 12,5 millones de familias.

Hay que decirlo más: no tenemos democracia gracias al rey. La dictadura se vio obligada a relajar sus formas ante los intereses comerciales y la presión política procedentes del exterior; ante el profundo malestar popular y la creciente inestabilidad política, incrementada por la crisis económica y energética de mediados de los 70; ante la desmedida ambición entreguista de quienes detentaban las siglas de los principales partidos políticos en los años que rodearon la muerte del genocida del Ferrol»

Notición

Ayer día 11 de octubre, víspera de tan vomitiva fecha de exaltación patria (¿cuando nos daremos cuenta de lo que es realmente importante?), veía yo en la sección de última hora de la página web del recién estrenado diario Público este pedazo de notición (el subrayado es mío):

En fin, señores de Público, pueden ustedes quedarse tranquilos al menos por el momento. Seguimos ofreciendo el beneficio de la duda… todavía.

Sube el gas

Todo el mundo sabe que el gas es más ligero que el aire… (algunos gases, se entiende, esto solo es un juego de palabras) y por eso sube. Su precio un 3,14% para ser más exactos.

Claro, por eso y por el incremento del precio del petróleo, según publica hoy el diario El Mundo:

«El importe exacto de la subida está determinado por las cotizaciones de los productos petrolíferos y del crudo durante los seis meses previos a la revisión y por la variación de la paridad entre el euro y el dólar del último trimestre»

Será verdad, pero suena a la más descarada tomadura de pelo.