Vaya noticias con las que nos regalan el oído los periódicos. Me recuerda a una canción de Kortatu, no puedo evitarlo.

Vaya noticias con las que nos regalan el oído los periódicos. Me recuerda a una canción de Kortatu, no puedo evitarlo.

Así reza el titular de «la noticia» publicada en la edición electrónica del periódico El Norte de Castilla:
«El futbolista campeón de Europa Andrés Palop se compra un Porsche en Valladolid»
El subtítulo de la noticia no se queda atrás haciendo mención al precio de venta del vehículo:
«… ha adquirido un todocamino de la marca alemana valorado en más de 120.000 euros»
Y me pregunto ¿cuál es la noticia?
No hablaremos del hecho de considerar noticia que un futbolero (financiado y enriquecido en parte con el dinero de todos, digo esto por aquello de que el mundo del balompié rasca pasta de cualquier lugar, publico o privado) se compre un coche por un dinero con el que se podría comprar una vivienda (burbujonias aparte, claro).
Nivelazo ¿eh?
Es curioso, además, que semejante notición esté incluido en el «muro de pago» (paywall en idioma chic) del mencionado medio. Resulta curioso, digo, que se pretenda cobrar por poder leer completamente tal majadería y presunta noticia. Insisto, nivelazo.
Por cierto, no es la primera vez que este medio de comunicación publica una «noticia» de este cariz y de tan poco pelo. Vean la hemeroteca…
¡Para lo que han quedando los medios de la llamada prensa seria!
Vean esta imagen

y por si en su pantalla no se ve suficientemente bien esta imagen, les pongo un recorte de la parte inferior de la misma

Me imagino que esta es una de las consecuencias de tener becarios trabajando a destajo. La foto es de una página del Norte de Castilla y me llegó ayer por la amabalidad de una de nuestras lectoras.
Por una vez y sin que sirva de precedente, un medio de la prensa escrita, el novel diario Público ejerce sin tapujos de medio por la cultura. En la contraportada de su edición del día 3 de diciembre del 2007, Público ejerce de sabio diccionario de la lengua hispana con la acertadísima definición del término «deporte» (en su acepción como deporte profesional):

Deportes = kaka de oro.
Yo, no podría estar más de acuerdo.
Ayer día 11 de octubre, víspera de tan vomitiva fecha de exaltación patria (¿cuando nos daremos cuenta de lo que es realmente importante?), veía yo en la sección de última hora de la página web del recién estrenado diario Público este pedazo de notición (el subrayado es mío):

En fin, señores de Público, pueden ustedes quedarse tranquilos al menos por el momento. Seguimos ofreciendo el beneficio de la duda… todavía.

«Dos osos pardos juegan en el Parque de Cabárceno»
O lo del efecto invernadero va peor de lo que pensábamos o los señores de la gacetilla local pucelana se han columpiado con el pie de foto.
PD: una vez más, mis disculpas por la mala calidad de la imagen.