Vaya noticias con las que nos regalan el oído los periódicos. Me recuerda a una canción de Kortatu, no puedo evitarlo.

Vaya noticias con las que nos regalan el oído los periódicos. Me recuerda a una canción de Kortatu, no puedo evitarlo.

Desde hace algún tiempo, han ido apareciendo en este país, Ejpaña, ciudadanos que portando en su DNI apellidos tales como: Smith, de Meer, Ndongo, Frings, Tertsch, Vaz da Conceição… pretenden arrogarse la capacidad de decidir quienes pueden ser considerados ciudadanos españoles de pleno derecho y quienes no.
Y resulta curioso, muy curioso.
PD: para poder comprender un poco el porqué de tamañas ideas o pretensiones, podría bastar con buscar y leer, en fuentes públicas, quienes son/fueron algunos de los ancestros de estos ejemplares ciudadanos mencionados anteriormente.
Si para hacer negocio hay que bajarse los pantalones, pues nada, nos los bajamos. Si hay que renunciar a las ideas, pues se hace. Ilustrando esta reflexión puede ustedes gozar de las fotografías tomadas en el aeropuerto del Prat (Barcelona) no hace ni dos meses. A pesar de la mala calidad de las imágenes, por lo que pido disculpas, se puede ver una tienda en plena Barcelona llena de los denostados toros de Osborne en versión, eso sí, corregida. Suponemos que la tal variante responde tanto a no tener que pagar derechos de autor como a hacer que las cosas no parezcan lo que son y que algún ultranacionalista les rompa los cristales (o algo peor). Seguros que los pobres guiris picarán.
La pegatina «una nación una bandera» estaba pegada en un contenedor de basura. ¿Hay mejor sitio para este mensaje?


Como continuación a aquella nota publicada hace ya tiempo y probablemente por el mismo autor o uno de sus primos, presentamos hoy esta sentida reivindicación del salmantino barrio de Garrido.
Lo dicho, ¡estúpidos nacionalismos!

Pintada en la ciudad de Salamanca:
La fiebre nacionalista se expande por toda España, huy perdón, quería decir por la Península Ibérica.
Y algo de razón no le debe faltar al autor de esta pintada porque, ya que estamos, si Cataluñnya no es España, si Las VascongadasEuskadiEuskal Herria no es España, si Galicia no es España… pues Salamanca tampoco es España, León no es Castilla y León y el barrio de Parquesol donde yo vivo tampoco es Valladolid que para eso los ciudadanos de mi barrio somos muy libres de elegir nuestro destino en la historia.
¡Estúpidos nacionalismos!