Estas son las estupideces que circulaban hace años por correo electrónico. Luego, con el advenimiento de las «redes asociales» cambió el medio pero no las chorradas que, indefectiblemente, siempre hay alguien aburrido llenando el tiempo ajeno. No la traduzco porque el portugués -muchas veces- no precisa de ayuda para la comprensión. Me da la impresión, por la redacción, de que el anuncio apareció en algún medio brasileño en aquella época en la que se permitían estas publicaciones sin mayor miramiento.
