Sin comentarios, la foto tomada en la calle Hernán Cortés de Salamanca, se autoexplica.
Es, además una buena continuación de una historia que me pasó hace algunos años y que en su momento volqué en estas páginas. https://estupidec.es/?s=cocreta
Paseando por la calle me encuentro ya, y es por desgracia inevitable, toda la parafernalia navideña. Y ayer me llamó la atención este cartel de una agencia de viajes («low cost» diríamos hoy) anunciando sus ofertas para estas tan señaladas fechas.
Y sorprende especialmente la variada oferta de «viajes de los iluminados», es decir: viajemos a algunas ciudades para ver sus luces navideñas. Y así, la oferta incluye Bilbao iluminado por 33€, Madrid iluminado por 26€, Donosti iluminado, Vigo iluminado por 138€, Santander iluminado… Y de regalo, incluso también podemos ir a visitar un madrileño centro comercial, «Xanadu» ¡UN CENTRO COMERCIAL!
El meteorito o los alienígenas ya están tardando, que sobrados méritos estamos acumulando, los humanos me refiero.
Menudos humos tenía que tener esta casita de Almeida (Portugal) para tener que fabricar semejante chimenea. Tiro no parece que le falte. En todo caso con el cochecito rojo de otro siglo y su matrícula negra componen una pintoresca (y hasta bella) estampa lusitana.
Este es el «arte» contemporáneo. Si nos han convencido del chundachunda, de la comida basura, de la ropa rota y de tantas otras cosas (que el control por cámaras es seguridad, por ejemplo) no podía escaparse el mundo del arte. Hala, disfruten desde la comodidad de su aparato preferido (móvil, tablet u ordenador) de esta maravilla encontrada en Almeida (Portugal) sin necesidad de moverse al lugar, aunque la verdad que tanto el pueblo como la gente y la gastronomía merecen la pena.
Vean este bello ejemplo de decoración tecnológica del siglo en curso ayudada, eso sí, por los restos del siglo pasado. La foto está tomada en Almeida (Portugal), pero encuentro maravillas de este tipo cada poco en nuestro país. Relajémonos, disfrutémoslas, que es lo que nos queda.
Mira tú por donde hoy no pongo boberías (y no es por falta de material). En una de las ventanas de la Casa delle civette (casa de las lechuzas) en Villa Torlonia (Roma), encontré esta belleza de gráfico y reflexión: Sabiduría y soledad. Cosas (ambas) de las que se carece en estos tiempos convulsos de pantallitas y publicidades.
Foto de un anuncio en una de las pantallas del aeropuerto Fiumicino (Roma) en la que la modelo vestida con traje otrora masculino se despatarra frente al público. No sé de dónde habrán sacado el concepto patético de que copiar las actitudes de los machos dominantes hará un mundo más igualitario. Ni idea, lo peor es que es una idea que parece universal.
Bueno, más que un muro la forja de una capilla de la iglesia de Santa Maria della Vittoria en Roma, si no me falla la memoria. En dicha iglesia existe una escultura del éxtasis de Santa Teresa hecha por Bernini que es una gozada de visión, ya que aprovecha para la iluminación divina un transparente en el techo de la capilla que da un aspecto muy natura a la pretendida visión sobrenatural de la santa abulense.
Obviamente tal elemento hace que la iglesia sea un punto de obligada visita cuyos adeptos dejan papelitos atados a la forja, amén de otros objetos (rosarios, pulsera, auriculares…) en una clara degradación de las costumbres (véase esta entrada en la que se hacía con mármol). El caso es ir dejando huella por allá donde se pasa y la popularización hace estas cosas. En las fotos se puede ver una general y varios detalles, entre ellos el clásico turista español (femenino en este caso) que no puede por menos de andar dejando claro de dónde viene.
Encontrado en un escaparate de Madrid, en la calle Velázquez si no recuerdo mal. Son estas chorradas que se venden por el día de los santos (halloween en inglés) y que rezan en su etiqueta: BO-BO. No sabemos si es una autodefinición o de los de los compradores. De miedo en cualquiera de los casos.