En esta página se habla de estupideces y cada vez tenemos más difícil recuperar la capacidad de sorpresa sobre el número de ellas que nos rodea.
El otro día el presi de los EE.UU. le pidió a Rusia, su mayor enemigo histórico, que liberara la reserva rusa de diesel para que los precios del producto no se dispararan más por culpa de la agresión suya e israelí a Irán. Pues resulta que hoy Zelensky, muy enfadado, ha amenazado con reventar las refinerías rusas, no para subyugar al enemigo ruso, no. ¡Para que los yanquis paguen el cabreo que tienen porque no les ayudan los suficiente. Mientras tanto los rusos le venden combustible a los yanquis, los memos de los europeos seguimos con las sanciones a Rusia impuestas por los yanquis.
Si es que uno ya no sabe dónde mirar para encontrar la nueva cima de la imbecilidad, la hipocresía y la ignonimia que nos rodea. Paralelamente seguimos permitiendo un genocidio en Gaza y el Líbano que va alcanzando cotas dignas del siglo pasado y sus aberraciones.