… ni lo sagrado se respeta. Vean esta hucha limosnera de la virgen que alguien reventó para llevarse las monedillas. Y esto en Italia, lugar en que estas manifestaciones religiosas populares son sagradas, valga la expresión.

… ni lo sagrado se respeta. Vean esta hucha limosnera de la virgen que alguien reventó para llevarse las monedillas. Y esto en Italia, lugar en que estas manifestaciones religiosas populares son sagradas, valga la expresión.

Que a los católicos les va el morbo es algo evidente e innegable. No hay más que acudir a una de las innúmeras procesiones para darse cuenta de que el dolor, el sufrimiento, la tortura, la sangre son motivos bien y ampliamente explotados.
La foto de más abajo es de la iglesia de «Santa Maria della Vittoria«, en Roma. En su interior se puede disfrutar de una bellísima escultura de Bernini que representa el éxtasis de Santa Teresa. Y allí, no lejos, está ese túmulo con los restos (o así dicen) de Santa Vittoria. Por supuesto no falta el consabido cepillo para recoger los óbolos de los visitantes que allí recalan.
